Blogia
Polémica

Erich Mühsam y la revolución de Baviera

Erich Mühsam y la revolución de Baviera

Roland LEWIN

Este artículo fue publicado originalmente en Recherches libertaires (n.º 4, septiembre de 1967). Posteriormente apareció una versión italiana en Volontá (noviembre, 1967). Esta versión publicada en Polémica (n.º 11, marzo, 1984) es la primera en lengua española. 

 

Erich Mühsam (1878-1934) es una de las figuras más atrayentes del movimiento libertario alemán. Nació el 6 de abril de 1878 en Berlín, en el seno de una familia judía. Su padre ejercía la profesión de farmacéutico. La familia se instaló en Lübeck, donde el joven Erich realizó sus estudios secundarios. Su ánimo rebelde y su gusto por la acción se manifestarán bastante pronto. Publicó en el periódico socialdemócrata de la ciudad diversos artículos anónimos sobre la vida del internado; sus descripciones eran poco académicas pero justas, y sus críticas no ofendían a nadie, aunque hicieron mucho ruido. Fue descubierto y expulsado del colegio por «actividades socialistas», trasladándose a Parchin, donde finalizó el bachillerato. Su padre le aconsejó que siguiera el mismo camino que él, Erich aceptó y fue durante algún tiempo aprendiz de farmacéutico.

Pronto conoció a Gustav Landauer, el célebre escritor y militante anarquista, pasando a ser su amigo y discípulo. Participó con él en la Nouvelle Communauté, un grupo literario liberal que ejerció más tarde una gran influencia en la vida intelectual alemana. Además de Gustav Landauer y Erich Mühsam, este círculo cultural estaba formado también por los hermanos Hart, Peter Hille, Paul Scheerbart...

Erich Mühsam viajó a Suiza, Italia, Austria y Francia. En 1909 se instaló en Munich, donde se ganaba la vida colaborando en diversos periódicos, especialmente en Jugend y en Simplicissimus. En abril de 1911 fundó y animó la revista mensual Kain, que dejó de publicarse al estallar la Primera Guerra Mundial (una nueva serie aparecería de noviembre de 1918 hasta abril de 1919). Durante los diez años que precedieron al conflicto, publicó también muchas obras: un ensayo sobre la homosexualidad, cuentos para niños, antología de poemas, obras de teatro...

En enero de 1918, los obreros de las fábricas de municiones deciden manifestarse en contra de la guerra y declaran una huelga general que se extiende a toda Alemania. Esta acción fue, sin embargo, de corta duración. Erich Mühsam aprobó esta forma de lucha y arengó a los trabajadores de las fábricas Krupp en Munich. Más tarde se negó a incorporarse al servicio auxiliar patriótico que acababa de ser instaurado. La policía lo detuvo y lo envió a Travenstein, donde permaneció bajo arresto domiciliario. Fue puesto en libertad el 5 de noviembre. Durante los tres días que siguieron a su liberación pronunció discursos pacifistas delante de los cuarteles de Munich.

La oleada revolucionaria se despliega por toda Alemania. En la noche del 7 al 8 de noviembre, el rey de Baviera abdica y se proclama la República. El socialista independiente Kurt Eisner forma un gobierno de coalición con los socialdemócratas mayoritarios y apoyándose en los Consejos obreros rompe las relaciones con el poder central de Berlín. Sin embargo, pronto cede a las presiones de su ala derecha y no tarda en practicar una política de concesiones que le granjea la hostilidad de la extrema izquierda.

Erich Mühsam vuelve a publicar la revista Kain, y funda la Unión de internacionalistas revolucionarios, y al mismo tiempo es miembro del Consejo de obreros y soldados, que se transforma muy pronto en un comité central revolucionario. Gustav Landauer y el poeta Ernest Tollel formaron, asimismo, parte del Consejo. El 7 de diciembre, cuatrocientos hombres conducidos por Erich Mühsam y el marinero Rudolf Eglhofer, uno de los principales responsables de la sublevación de Kiel, ocuparon los locales de la prensa de Munich. En vano intentaron obtener la dimisión del ministro del Interior, Aver, que representaba el ala derecha del gobierno de Baviera. En su monumental Historia del Ejército alemán, M. Benoist-Méchin evoca así este episodio:

Inquietos por el avance creciente de la contrarrevolución e inspirados por el ejemplo de sus émulos berlineses, Eglhofer y Mühsam deciden pasar a la acción antes de que sea demasiado tarde.

En la noche del 7 de diciembre se libran de su propio jefe. Acompañados por cuatrocientos hombres armados invaden las salas de redacción de los principales periódicos de Munich y manifiestan su deseo de instaurar la dictadura del proletariado. Eisner, despertado en plena noche, se viste deprisa y corriendo y se dirige al lugar de los hechos para calmar los ánimos y oponerse a la violencia. Impresionados por su arrogancia, los Guardias rojos se dirigen entonces a casa de Auer, al Ministerio del Interior, donde fuerzan las puertas. En medio de gritos y abucheos exigen al ministro su dimisión. Bajo la amenaza de los revólveres, Auer se ve obligado a firmar la siguiente declaración: «en la noche del 7 de diciembre he sido asaltado por cuatrocientos hombres armados y he sido forzado a renunciar a mi cargo. Cediendo a la violencia, anuncio mi dimisión del cargo de Ministro del Interior».

Entonces las tropas fieles al Gobierno saltan a los camiones y se van a toda prisa hacia el Ministerio del Interior. Suben los peldaños de las escaleras de cuatro en cuatro, irrumpen en el despacho de Auer, dispersan a los extremistas y acaban por adueñarse de la situación

El 11 de diciembre los espartaquistas fundaron su primer grupo de Munich. Hasta la primavera de 1919 tuvieron menos influencia en Baviera que en los otros Estados alemanes, pues durante muchos meses la presencia y la acción de los anarquistas constituyó un obstáculo para su desarrollo en esta región. El 29 de diciembre de 1918 el Spartakusbund se fusionó con la izquierda radical y se convirtió en el Partido Comunista Alemán.

El 10 de enero de 1919, temiendo que se produjeran disturbios con ocasión de las elecciones legislativas, Kurt Eisner arrestó a Erich Mühsam y a once militantes revolucionarios más. El Consejo de obreros le obligó, sin embargo, a ponerlos en libertad al día siguiente. El escrutinio se hizo el 12 de enero. Los socialistas independientes fueron vencidos en todas las circunscripciones. No recogieron más que el 2,5% de votos. Los electores volcaron masivamente sus votos en los candidatos socialdemócratas mayoritarios (tendencia del poder central) y en los del Bayerische Volksparteis (católicos). Animada por estos resultados la burguesía se mostró cada vez más exigente e intentó derribar al gobierno. El 21 de febrero, cuando iba a presentar su dimisión, Kurt Eisner fue asesinado en la calle por un joven oficial, el conde Arco-Valley. La conciencia popular hizo de él un mártir. Alrededor de unas cien mil personas asistieron a su entierro.

El mismo día de su muerte. el Comité central revolucionario decretó el estado de sitio y la huelga general en toda Baviera. Por otra parte, un nuevo Gobierno fue formado inmediatamente, presidido por el socialista mayoritario Hoffmann. Este último hizo algunas concesiones que la extrema izquierda juzgó muy pronto insuficientes. A principios de abril los Consejos obreros de Augsborg declararon una huelga política encabezada por Erich Mühsam. Esta acción se basaba en los siguientes puntos: dictadura ilimitada del proletariado, creación de una República de Consejos, alianza con la Rusia y la Hungría soviéticas, ruptura de las relaciones con el gobierno central de Berlín, formación de un ejército revolucionario. Muchas ciudades de Baviera secundaron el movimiento. Apoyado por Gustav Landauer y Ernest Toller, Erich Mühsam invitó al Comité central revolucionario a proclamar sin dilación la República de Consejos. La propuesta fue adoptada por 234 votos contra 70. Los comunistas la rechazaron, pues la juzgaron prematura al considerar que la coyuntura económica y política no se prestaba todavía a la realización de un proyecto de ese tipo.

La República bávara de Consejos fue proclamada en la noche del 6 al 7 de abril. Hoffmann y los miembros de su gabinete se refugiaron en Bamberg, en donde organizaron una contraofensiva. En Munich se formó inmediatamente un Consejo de Comisarios del Pueblo que fue presidido por Ernest Toller. Gustav Landauer se convirtió en comisario de Instrucción Pública. A pesar de las solicitudes de sus amigos, Erich Mühsam no quiso ocupar más que un puesto secundario. El nuevo gobierno tuvo una breve existencia: no duró más que seis días. Este corto período fue de alguna manera el reino del idealismo puro. M. Erich Otto Wolkmann lo relata de la siguiente manera:

Toller y Mühsam establecen los principios del nuevo arte. Este arte debe situarse al servicio de los ideales sociales revolucionarios, impregnar de manera uniforme todas las manifestaciones del espíritu humano: arquitectura, urbanismo, escultura, literatura, pintura y periodismo, y conducir a los hombres hacia un orden superior de civilización. El teatro debe pertenecer al pueblo. «El mundo debe florecer como una pradera en donde cada uno pueda hacer su cosecha».

Landauer reforma el régimen de instrucción y de educación. Declara: «Cada uno trabajará según lo que le parezca bien; toda sumisión es suprimida, el espíritu jurídico ya no dispone de tribunales». Los maestros y funcionarios serán sustituidos lo más pronto posible, los exámenes y títulos universitarios serán reducidos al mínimo posible: todo ciudadano de 18 años cumplidos posee el derecho de frecuentar las universidades.

Un comisario del pueblo designado para el régimen de vivienda ordena la requisa de todos los alquileres en el territorio de Baviera. Cada familia sólo tendrá derecho en adelante a un comedor, al lado de la cocina y de habitaciones.

Otras disposiciones tuvieron como fin la socialización total, con renovación integral del sistema de finanzas y de divisas.

Ciertas iniciativas fueron excelentes. A otras les faltó realismo. A pesar de la buena voluntad de sus protagonistas la República bávara de Consejos no se apoyaba en bases sólidas. Más tarde, Ernest Toller se refirió a los obstáculos prácticamente insuperables a los Que se tuvo que hacer frente:

La incapacidad de sus jefes, la oposición del Partido Comunista, la discordia que existía entre los socialistas, la desorganización en la administración, la penuria creciente de víveres, el desorden de los soldados, todos estos elementos contribuyeron a provocar su caída.

El 13 de abril el primer gobierno de Consejos fue depuesto por las tropas que el gabinete Hoffmann logró rehacer. Una parte de la guarnición de Munich, apoyados por los Guardias republicanos (socialistas mayoritarios), ocupó los principales edificios públicos de la capital de Baviera. Erich Mühsam y doce comisarios del pueblo fueron arrestados y conducidos por una escolta a la prisión de Ebrach, cerca de Bamberg. El mismo día, los obreros y soldados bajo el mando de Ernest Toller aplastarán al ejército contrarrevolucionario. En la confusión que siguió, un nuevo gobierno de Consejos fue formado bajo la égida de tres comunistas rusos: Leviné, Levien y Axelrod, quienes separarán a Gustav Landauer de toda responsabilidad. Ernest Toller, demasiado popular para ser completamente arrinconado, fue nombrado comandante en jefe del sector norte de Munich. El cargo de comandante militar supremo fue asignado al marinero Rudolf Eglhofer. Algunos días más tarde, Hoffmann reunió a sus tropas y se lanzó en dirección a la capital de Baviera. Ernest Toller hizo fracasar esta segunda ofensiva contrarrevolucionaria en Dachan el 16 de abril.

Hoffmann y los miembros de su gabinete solicitaron la colaboración del gobierno central de Berlín, Gustav Noske, el ministro de defensa nacional aceptó ir en su ayuda y supervisar personalmente las operaciones, y mandó hacia Baviera un importante ejército fuertemente equipado, al frente del cual se hallaban los generales Von Lüttwitz y Von Oven. El ataque general comienza el 27 de abril. Las tropas revolucionarias resistieron valientemente pero no pudieron contener el avance enemigo. El 1 de mayo, el ejército gubernamental ocupó Munich y desencadenó una severa represión. Hubo alrededor de setecientas ejecuciones. Gustav Landauer, Rudolf Eglhofer y Eugen Leviné estuvieron entre las primeras víctimas. Axelrod y Levien huyeron a Austria antes de la toma de la ciudad. En cuanto a Ernst Toller fue arrestado y condenado a cinco años en una fortaleza; habiéndose beneficiado de una cierta clemencia por haber impedido la ejecución de algunos prisioneros.

El proceso de Erich Mühsam y de sus doce camaradas tuvo lugar el mes de julio en Munich. Duró ocho días. El tribunal militar condenó a Erich Mühsam a quince años de prisión. Fue encarcelado en Ansbach y después en la fortaleza de Niederschonenfeld. Durante su cautiverio escribió Homenaje a Gustav Landauer, poemas, y su célebre drama Judas, que fue incluido más tarde en el repertorio de Erwin Piscator .

Como Ernest Girauh y tantos otros militantes libertarios, Erich Mühsam creyó que la Revolución de Octubre reconciliaría al marxismo con el anarquismo. En 1920 escribió a este respecto:

Las tesis teóricas y prácticas de Lenin sobre la realización de la revolución y las tareas comunitarias del proletariado han dado a nuestra acción una nueva base... No más obstáculos insuperables para una unificación de todo el proletariado revolucionario.

Sus ilusiones fueron de corta duración. Después del aplastamiento de Kronstadt y del movimiento Majnovista, comprendió que era imposible superar la división entre las dos corrientes del movimiento obrero. Hasta el final de su vida porfió, sin embargo, por unir sus esfuerzos en la lucha contra la burguesía y el nacionalsocialismo. Por necesidades para su propaganda, los comunistas lo presentaron, por otra parte, como un compañero en ruta. Explotaron con éxito su buena voluntad y su actitud conciliadora.

Erich Mühsam fue amnistiado el 21 de diciembre de 1924. Millares de obreros berlineses lo esperaban en la estación al día siguiente. Durante seis meses recorrió Alemania y habló en favor de los prisioneros políticos. Se ocupó, posteriormente, de casos individuales y tomó particularmente la defensa del célebre militante comunista Max Holz, que había sido condenado a cadena perpetua. Participó también en la campaña para la liberación de Sacco y Vanzetti. En octubre de 1926 fundó la revista mensual Far il, que tuvo cinco años de existencia. Creó igualmente su propia casa editorial y publicó algunas obras: sus recuerdos de la República bávara de Consejos, una selección de sus encuentros literarios, un ensayo sobre el anarco-comunismo... Hasta la llegada del III Reich participó en numerosos mítines y exhortó a los trabajadores alemanes a unirse contra el nacional-socialismo.

El28 de febrero de 1933, algunas horas después del incendio del Reichstag, fue arrestado cuando se proponía dejar Alemania. Permaneció en algunas cárceles hitlerianas: prisión de Lehrterstrasse (Berlín), campo de Sonnenburg, prisión de Ploetzensee (Berlín), campo de Bradenburg, campo de concentración de Oranienburg. La propaganda nazi atribuyó a Erich Mühsam la ejecución de veintidós rehenes en Munich el 30 de abril de 1919. Como hizo notar a sus verdugos, esta acusación no resistía el examen. En efecto, había sido arrestado y conducido a la prisión de Ebrach el 13 de abril... Esta leyenda sirvió de pretexto para justificar los peores tratos. A pesar de las humillaciones y torturas, Erich Mühsam conservó siempre una actitud muy digna. Su calvario duró diecisiete meses. Fue asesinado en el campo de Oranienburg en la noche del 9 al 10 de julio de 1934. Los nazis pretendieron hacer creer que se había suicidado. Diversos detalles y muchos testimonios probaron que fue fríamente asesinado por la SS. Fue enterrado en el cementerio de Dahlem el 16 de julio de 1934.

El mismo día, su compañera dejó Alemania y se refugió en Checoslovaquia. Algunos meses más tarde fue invitada a la URSS. Llevó todos los manuscritos de su marido, pues le habían prometido publicar una edición completa de sus obras. Cometió la imprudencia de confiar sus documentos a los archivos soviéticos, donde es probable que todavía se encuentren... La censura autorizó solamente la aparición de algunos poemas y recuerdos literarios. Zensi Mühsam no tardó en desengañarse y no lo disimuló. En las purgas estalinianas de 1936 fue arrestada, deportada y condenada a ocho años de trabajos forzados. No salió del infierno de los campos de concentración hasta quince años más tarde... Por entonces se encontraba gravemente enferma y comenzaba a perder la razón. Fue enviada a Alemania oriental, donde le concedieron algunas medallas y una pensión. El régimen de Pankow le hizo firmar manifiestos y utilizó su nombre varias veces. Murió en Berlín Este el 10 de marzo de 1962.

La historia del movimiento libertario alemán está todavía por escribir. Sin embargo, es sorprendente constatar que la mayoría de libros sobre anarquismo no hacen ninguna alusión a Gustav Landauer y a Erich Mühsam. Estos dos militantes revolucionarios han desempeñado un papel importante que nos parece útil e interesante conocer. Sus principales obras merecen, a nuestro parecer, ser traducidas y difundidas, pues constituyen actualmente un excelente instrumento de reflexión y de discusión. Gracias a recientes trabajos de algunos compañeros, la vida y la obra de Gustav Landauer ha sido sacada del olvido. Esperamos que pase lo mismo con Erich Mühsam.

Traducción de Mª LL. Tortellà

0 comentarios