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Polémica

El secuestro del vicecónsul español en Milán en 1962

El secuestro del vicecónsul español en Milán en 1962

Antonio Téllez Solà

En la noche del 29 al 30 de junio de 1962 estallaron en Barcelona tres bombas: una en las proximidades de un local de la Falange Española, sito en la Plaza Femando Lesseps; otra en el Colegio Mayor Monterols –perteneciente al Opus Dei–; la tercera en el Instituto Nacional de Previsión. Ninguna produjo víctimas y los daños materiales fueron de escasa importancia.

El 19 de septiembre de 1962 fueron detenidos tres jóvenes libertarios acusados de ser los autores de dichos atentados: Jorge Conill Valls, estudiante de química en la Universidad de la Ciudad Condal; Marcelino Jiménez Cubas y Antonio Mur Peirón, ambos obreros.

El día 22 de septiembre los tres jóvenes fueron juzgados por un Consejo de Guerra (causa sumarísima 7l-IV-62) y condenados a las siguientes penas: Jorge Conill a 30 años de reclusión, Marcelino Jiménez a 25 y Antonio Mur a 18. El Capitán general de Cataluña se negó a aprobar la sentencia por considerar que los procesados merecían la pena de muerte y rechazó el fallo del Tribunal Militar, con lo cual debería efectuarse otro proceso. Era muy probable, pues, dado que existían precedentes, que a los tres militantes de la FIJL (Federación Ibérica de Juventudes Libertarias) se les aplicara la pena capital y fueran ejecutados con toda rapidez.

El Gruppo Giovanile Libertario de Milán, para intentar salvar la vida de Jorge Conill y de sus compañeros, planeó el secuestro del conde de Altea, Cónsul general de España en Milán.

El grupo estaba compuesto por Amadeo Bertolo, estudiante de 21 años de edad, el cual había conocido y trabado amistad con los tres procesados en un viaje que hizo a España aquel mismo año para introducir propaganda antifranquista; Luigo Gerli, de 22 años; Gianfranco Pedron, de 21 años y Aimone Fomaciari de 22. Con este grupo anarquista colaboraron cuatro socialistas de «izquierda» o «revolucionaria», como entonces se definía, poco más o menos, lo que más tarde se calificó de «oposición extraparlamentaria»: Alherto Tomiolo, Vittorio De Tassis, Giorgio Bertani y Gianbattista Novello-Paglianti.

Amadeo Bertolo explicó más tarde[1] que esta heterogeneidad ideológica fue motivada porque cuatro personas eran insuficientes para efectuar con éxito el proyecto y no pudieron recabar la ayuda de otros jóvenes libertarios; por otra parte, y esta fue la razón más importante, necesitaban un chofer y ninguno de los cuatro sabía conducir.

Cuando ya estaban listos para pasar a la acción se enteraron de que el cónsul, el conde de Altea, se encontraba de vacaciones en España; puesto que era urgentísimo intentar algo en favor de sus compañeros españoles, no quisieron modificar el plan inicial y se resignaron a utilizar como rehén al vicecónsul honorario Isu Elías, de 55 años de edad, de origen polaco, que era quien asumía interinamente el cargo en ausencia de su titular.

Alberto Tomiolo se encargó de alquilar en Verona, por 31.000 liras, un automóvil Giulietta de color blanco, en el que se limitaron a sustituir la matrícula original, VR 71538, por otra. La auténtica sería montada de nuevo al devolver el vehículo.

Decidieron efectuar el secuestro el jueves 27 de septiembre de 1962 pero debido a circunstancias fortuitas, el coche llegó al lugar de la cita con media hora de retraso, con lo cual, cuando se presentaron en el número 6 de la Via Ariberti encontraron el consulado cerrado. Entonces se les ocurrió una idea: aquella misma tarde llamaron a lsu Elías de parte del vicealcalde de Milán, el democristiano Luigi Meda, diciéndole que éste quería hablar con él y que con tal motivo lo invitaba para el día siguiente a un almuerzo de trabajo en el restaurante La Giarrettiera; para facilitarle el desplazamiento, su secretario iría a buscarlo con un coche.

El viernes 28 de septiembre, a eso de las 12,15 horas, se presentó el secretario del onorévole Luigi Meda (en la persona de Vittorio De Tassis) y juntos se dirigieron al vehículo que había estacionado en Via Ariberti, donde esperaba Alberto Tomiolo vestido de uniforme, con el motor en marcha, éste descendió para abrir las portezuelas; Isu Elías se sentó en el asiento posterior mientras De Tassis se instalaba delante, al lado del chofer. En aquel instante Gianfranco Pedron y Amedeo Bertolo penetraron en el automóvil sentándose a ambos lados del vicecónsul para disuadirle con sendas pistolas de intentar la menor resistencia.

Isu Elías, en el posterior proceso judicial contra los secuestradores, declaró que el coche arrancó velozmente, conducido de una manera insensata, que no estrellaron contra un tranvía por los pelos, que el conductor se equivocó varias veces de camino y que no respetaba los semáforos...

Cuando llegaron a la salida de Milán, a Isu Elías le colocaron unas gafas de sol, tapadas con esparadrapo y almohadillas de gasa y algodón en la parte interior para impedirle toda visibilidad.

Gianfranco Pedron había alquilado, hacía bastante tiempo, una destartalada y aislada casucha –más bien un establo– cerca de Cugliate Fabiasco, aldea de 178 habitantes a unos 50 km. al norte de Milán y a 5 km de la frontera suiza, donde él y sus amigos solían pasar los fines de semana. Allí se dirigieron dando un rodeo para despistar a su prisionero. El Vicecónsul tenía mucho miedo y, durante el trayecto, sus acompañantes hicieron todo lo que pudieron para tranquilizarlo. Le explicaron que su proyecto era retenerlo como rehén para intentar salvar de la pena de muerte a tres compañeros que habían sido detenidos en España y corrían el peligro de ser ejecutados, y que a él en ningún caso no le harían el menor daño.

En la casucha de Cugliate Fabiasco dejaron el vicecónsul bajo la vigilancia de Vittorio De Tassis

El sábado por la mañana comunicaron por teléfono al vespertino milanés Stasera (de tendencia comunista) que habían secuestrado al vicecónsul honorario de España en Milán y el porqué del acto. Amedeo Bertolo viajó inmediatamente a París para enviar desde allí una serie de comunicados a las agencias de prensa en los cuales se precisaba que el vicecónsul secuestrado serviría de rehén para obtener la liberación en España de Jorge Conill y sus compañeros detenidos por delitos políticos.

El secuestro tuvo considerable eco tanto en los periódicos de España como en los de Europa y América

Estaba previsto que el vicecónsul fuera entregado a un grupo de jóvenes libertarios españoles para que éstos lo liberaran en Ginebra, en la sede de la Liga de los Derechos Humanos, y al mismo tiempo se aprovecharía la ocasión para hacer una condena verbal del régimen franquista, con lo cual se daría todavía más publicidad y, por consiguiente, efectividad a la acción emprendida.

El lunes primero de octubre por la tarde, la esposa del vicecónsul recibió por correo unas líneas de puño y letra del secuestrado. La carta express estaba matasellada en el aeropuerto parisino de Orly el día 29 a las 14,30 horas. La misiva decía:

Carissima Diddy, sto bene e vi prego di stare tranquilli. Bacion y tanto alla mamma, alla Mucci e a tutti gli altri. A te tutto l’amore del tun Isu.

Estas líneas iban acompañadas de una carta de los secuestradores, escrita con letras de imprenta:

Secuestramos al vicecónsul de España en Milán para tratar de impedir la ejecución de tres jóvenes antifascistas juzgados en Barcelona. El doctor Elías no corre ningún peligro. Garantizamos que quedará en libertad cuando, gracias a la noticia de su secuestro, hayamos hecho saber al mundo el triste destino de nuestros tres compañeros en Barcelona, ¡Viva España Libre!

Una carta idéntica fue enviada al vespertino milanés Stasera.

La idea de liberar al vicecónsul en Ginebra tuvo que ser abandonada rápidamente pues surgieron peligrosos imponderables, Alfredo Tomiolo, que había colaborado como chofer en el secuestro y que no tenía otra misión que la de permanecer en su casa quietecito, se atemorizó y contó su zozobra a un abogado, quien le aconsejó que se pusiera en contacto con periodistas de izquierda (más o menos comunistas), ya que era muy peligroso dejar el desenlace del caso en manos exclusivas de anarquistas. Tomiolo se puso en contacto con periodistas de Stasera, pero la voz se corrió entre colegas, y hasta la policía se enteró de pormenores que ponían en peligro toda la operación.

Cuando los jóvenes libertarios supieron lo que se estaba tramando a sus espaldas decidieron liberar al vicecónsul inmediatamente.

El primero de octubre por la tarde Alonso Gama, primer secretario de la Embajada de España en Roma, que había sido designado para ocupar interinamente el puesto vacante de Isu Elías, convocó una conferencia de prensa en la sede de via Ariberti.

Los periodistas pensaron que se daría alguna noticia interesante y oficial sobre el secuestro, pero se quedaron con las ganas. Alonso Gama declaró de entrada que, «para evitar cualquier malentendido», él estaba al servicio de la prensa, pero «solamente para cuestiones relacionadas con el consulado». Un periodista le preguntó:

¿Y el hecho que desde hace tres días excita la curiosidad del público y obliga a los servicios policiales a una gran actividad y agotador servicio de urgencia?

Yo he venido a Roma ,contestó alonso Gama, y no sé absolutamente nada, En cualquier caso, el secuestro no puede tener ningún efecto; aunque secuestraran a todos los diplomáticos no influirían en lo más mínimo en la conducta del gobierno español.

El diálogo prosiguió durante unos minutos y el diplomático, que tenía muchas cosas que hacer, despidió a los periodistas con un apresurado saludo.

Amedeo Bertolo, después de advertir a Vittorio, acompañado de Nozzoli, un periodista del diario Il Giorno, se dirigió el 2 de octubre, en hora temprana, a Cugliate Fabiasco para confiarle al vicecónsul. Pero cuando los dos hombres llegaron a la casucha el pájaro había volado poco antes y la jaula estaba vacía. Un periodista del semanario ABC, Nino Puleiro, había recibido el soplo mediante una llamada telefónica anónima y se había presentado en el lugar hacia la 1,30 de la madrugada.

Vittorio De Tassis pensó que se trataba de un periodista de Il Giorno, le entregó al prisionero y se esfumó.

Nino Puleio acompañó al vicecónsul hasta la redacción de ABC. Eran las 2,30 horas de la mañana cuando el director de la revista, Gaetano Baldacci, confiaba el liberado al jefe de la Brigada Móvil, quien había acudido a su llamamiento.

Bertolo regresó inmediatamente a Milán para advertir a sus amigos de que todos corrían inminente peligro y que debían ponerse a salvo.

Tan inminente era el peligro que los poliziotti llegaron a la casucha tres horas después de la liberación del vicecónsul y si no llegaron antes fue porque se desorientaron en los bosques próximos al lugar.

Así, pues, Isu Elías, cónsul honorario de España en Milán había permanecido secuestrado cuatro días escasos.

La víspera, o sea el primero de octubre, los jóvenes libertarios habían mandado un comunicado a la agencia ANSA que decía:

Comunicado de la FIJL (Federación Internacional de Juventudes Libertarias)

Los jóvenes del mundo libre no pueden ignorar los crímenes que comete el gobierno franquista contra la libertad y la vida de los desgraciados españoles. El secuestro fue organizado para llamar la atención de la opinión mundial acerca la triste suerte de los tres jóvenes libertarios condenados en Barcelona. Queremos suscitar un sentido de solidaridad moral y material de las personas honestas y democráticas del mundo entero hacia el pueblo español. Devolvemos el vicecónsul como prometimos para demostrar que nuestros métodos no son como los que emplea Franco y su policía falangista.

Milán 1 de octubre

Al día siguiente de la puesta en libertad de lsu Elías ya fue detenido Giangranco Pedrón en Ceno Maggiore, cerca de Milán. Era hijo de un artesano y seguía estudios agrarios en la Universidad de Milán; pertenecía a las Juventudes Internacionalistas Libertarias. La policía encontró su pista en las declaraciones de la propietaria de la casa alquilada. A continuación fueron cayendo todos los demás: Alberto Tomiolo, Luigi Gerli, Vittorio De Tassís, hijo del presidente de la Cámara de Comercio de Trento, y también los periodistas Aldo Nobile y Giampiero Dell Aqua, así como Nino Vaccari, los tres del periódico Stasera. Al único que no pudieron echar el guante fue a Amedeo Bertolo que se había refugiado primero en Génova, luego cerca de Novara y finalmente en París.

El automóvil utilizado en el secuestro fue localizado en el garaje de Verona

El día 4 de octubre, al alba, un violento incendio destruyó la casucha donde estuvo secuestrado el vicecónsul, sólo los muros exteriores quedaron en pie. La investigación concluyó en que el incendio había sido accidental, debido probablemente a una colilla mal apagada arrojada por alguna de las numerosas personas que visitaron el lugar, y favorecido por la paja allí depositada y la estructura de madera.

Nuevo juicio

Jorge Conill, Marcelino Jiménez y Antonio Mur fueron juzgados en Madrid, por segunda vez, el 5 de octubre de 1962 por el Consejo Supremo de Justicia Militar. El fiscal, coronel Rafael Díaz Llanos, solicitó la pena capital para el primero y cadena perpetua para los otros dos, pero el Tribunal confirmó la anterior sentencia fallada el 22 de septiembre. Sin embargo, la prestigiosa agencia norteamericana de noticias Associated Press (AP) divulgó erróneamente que Jorge Conill había sido condenado a la pena capital.

La falsa noticia fue recogida por todos los medios de información, y ante la presunta condena a muerte de Jorge Conill, al día siguiente se celebró en Milán una clamorosa manifestación antifranquista, que tuvo como punto de concentración el consulado general de España, sito en la via Ariherti, a unos centenares de metros de la Piazza di Duomo.

El 8 de octubre el cardenal Giovanni Dattista Montini, arzobispo de Milán (que el 21 de junio de 1963 sucedió en el Vaticano al papa Juan XXIII con el nombre de Paulo VI) envió un mensaje al general Franco pidiendo clemencia para Jorge Conill, Marcelino Jiménez y Antonio Mur. He aquí el texto:

En nombre de estudiantes católicos milaneses y mío personal, ruego a vuestra excelencia usar la clemencia con los estudiantes y trabajadores condenados, a fin de que puedan ser salvadas vidas humanas y quede claro que el orden público en un país católico puede ser defendido de manera diferente que en países sin fe y sin costumbres cristianas.

El martes 13 de noviembre de 1962 se inició en Varese (Lombardía) el proceso contra los implicados en el secuestro del vicecónsul de España en Milán, Isu Elías.

Amedeo Bertolo había declarado en París que se presentaría por su propia voluntad al juicio para compartir responsabilidades con sus compañeros. Aunque el Palacio de Justicia estaba estrechamente vigilado por los carabinieri el fugitivo consiguió llegar hasta la misma Sala de la audiencia haciéndose pasar por el ayudante del abogado. Cuando se identificó ante el Tribunal se armó un escándalo mayúsculo.

Como era de esperar, el juicio se convirtió en un monumental acto de protesta y de propaganda antifranquista. Como ya había ocurrido en el proceso de Génova el 13 de noviembre de 1950 contra los italianos Gaspare Mancuso, Gaetano Busico y Eugenio de Lucchi, autores del atentado contra el consulado de España en Génova el 8 de noviembre de 1949.[2]

El 21 de noviembre se vio la última audiencia contra los autores directos del secuestro y de otros siete cómplices que desarrollaron misiones de enlace y apoyo.[3]

El jurado estuvo deliberando dos horas y diez minutos. Las penas dictadas fueron siete meses de cárcel para De Tassis, Bertolo, Pedron, Gerli y Tomiolo. Cuatro meses y uno de arresto para Fornaciari. Por tenencia de armas, De Tassis sufrió un recargo de un mes de arresto, y Bertolo, Pedron y Tomiolo, de veinte días; Bertani y Novelli-Paglianti fueron condenados a cinco meses, con un mes de arresto al primero por tenencia de armas.

Sartori fue condenado a cinco meses y los periodistas Nobile y Dell’Aqua a cuatro meses. Vizenzo Vaccari fue absuelto.

Por otra parte, el Tribunal ordenó para todos la suspensión total de la condena, la no inscripción de los condenados en ficheros judiciales y la liberación inmediata de todos los detenidos.

Por segunda vez en un proceso en Italia por motivos políticos[4] figuraba en la sentencia el atenuante de haber obrado por razones de particular valor moral y social.

Amedeo Bertolo declaró después del proceso

Sólo permanecí en la cárcel el tiempo justo del proceso. Mereció la pena lo que hicimos porque salvamos la vida de un compañero –aunque él haya declarado luego que le salvó el Papa– y demostramos que, a pesar de todos los fallos, con un poco de entusiasmo, se pueden lograr resultados importantes, Sin grandes medios como los que ahora se utilizan.

Con relación a los medios de que dispusieron para efectuar el secuestro, Bertolo dijo que en toda la operación gastaron 80.000 liras (unas 8.000 pesetas en la época), la mayor parte en el alquiler del coche. Nuestra penuria era tal –puntualizó–, que los días que duró el secuestro tuvimos que hacer recolecta entre los amigos para que el rehén y su vigilante pudieran comer.[5]

Jorge Conill fue bastante ingrato con los compañeros que tanto esfuerzo habían hecho para salvarle la vida. Durante su estancia en la cárcel se pasó al comunismo[6] y cuando salió en libertad fue nombrado secretario político del Partit Socialista Unificat de Catalunya (PSUC). Cuando murió el papa Paulo VI (cardenal Montini) Conill hizo declaraciones que no tenían nada que ver con la realidad, se atribuyó acciones en las cuales no había participado y que incluso ignoraba, y afirmó que fue el papa quien le salvó la vida. Como ya hemos dicho, el mensaje del Papa pidiendo clemencia fue cursado el 8 de octubre –con anterioridad se había negado a hacerlo– y el Consejo Supremo de Justicia Militar había desechado la petición fiscal de la pena de muerte y confirmado la de cadena perpetua el 5 de octubre, es decir tres días antes de la intervención papal.

Notas

1. En declaraciones a la revista Interviu, número extraordinario de Navidad, 1978.

2. Véase el número 58 de Polémica, julio-septiembre de 1995, pp. 30-32

3. Las Ediciones FIJL de Caracas (Venezuela)publicaron un folleto de Víctor García (Germinal Gracia Ibars) dedicado a este proceso y titulado Juicio contra Franco, de 36 páginas, formato 16 x 11,5 cm.

4. Este atenuante había sido aplicado en el pasado, y sobre todo en el sur de Italia, por «delitos de honor», es decir, adulterio, etc.

5. Isu Elías había declarado a los periodistas que había sido objeto de buen trato, pero que había pasado algo de frío y que había sufrido bastante con la comida que le daban: sopa y latas de conserva.

6. A finales de agosto de 1963, con gran despliegue propagandístico –inclusive en la prensa comunista internacional–, el PCE daba a conocer una carta dirigida desde el penal de Burgos por Jorge Conill a «los amigos libertarios de la FIJL». En la carta –con la que el PCE quería explotar la conversión de Conill al comunismo– la crítica iba dirigida exclusivamente contra el activismo revolucionario de la FIJL:

La «acción directa» ha sido una circunstancia, un primer encuentro con el quehacer revolucionario, una consecuencia de una etapa en la que nada más supe o pude encontrar [...]. Pero hoy, en la cárcel, más que nunca estoy seguro de haber encontrado el justo camino en el que desarrollar mis posibilidades y ser útil a la lucha de nuestro pueblo...

(Octavio Alberola y Arianc Gransac en El anarquismo español y la acción revolucionaria 1961-1974. Editorial Ruedo Ibérico, París, 1975, p. 122)

La privatización de la Naturaleza. Cerco a la vida

La privatización de la Naturaleza. Cerco a la vida

Colectivo ETCÉTERA

El proceso totalitario de la expansión capitalista, que lo convierte todo en mercancía, ha llegado, en su actual etapa de globalización, hasta el mismo corazón de la vida, por medio de las técnicas de modificación y manipulación genética, de los registros de las patentes de semillas y de cualquier otra sustancia o componente de la naturaleza de la que formamos parte. Esto sólo puede conducir o bien al total sometimiento de nuestra vida al poder de los estados y de las grandes corporaciones privadas, o bien a la extinción de la propia vida. Únicamente, rebelándonos, luchando a partir de nuestra libertad y autonomía, podremos conseguir detener la actual locura capitalista.

En el último número de la revista Etcétera (nº 38) hablamos y escribimos del expolio y destrucción de la Naturaleza por la Técnica, sobre el cerco a la vida que lleva a cabo el sistema capitalista que como fuerza totalitaria pretende abarcarlo todo, convirtiendo cualquier cosa en mercancía y en propiedad privada, y que busca y ofrece una cultura dominada por dos agentes disciplinarios: la economía de mercado y el aparato estatal burocrático; dictaminando que fuera de ellos se halle sólo la nada o lo que no debe existir y debe ser combatido. Esta sociedad cercada, universo total de mercancías, ha logrado que los seres humanos nos volvamos cada vez más extraños los unos para los otros y que sea el mercado la principal fuente de comunicación social.

A través de la Técnica se ejerce un control sobre amplias áreas de la vida. Esta forma de dominación particular sobre la Naturaleza llega al extremo de suplantarla, su poder de transformación se eleva por encima de ella como un nuevo dios que recrea el universo viviente.

La separación de la Naturaleza discurre paralela a la separación —jerarquización— entre los hombres, de la misma manera que la dominación de la Naturaleza corre pareja a la dominación de la mayoría de los seres humanos por algunos hombres. Horkheimer lo señaló acertadamente: «La historia de los esfuerzos del hombre por someter a la Naturaleza es también la historia del sometimiento del hombre por el hombre».

En el siglo XIX y principios del XX el colonialismo de los estados europeos, apoyándose en la guerra y la muerte, sirvió a los capitalistas para llenar más su bolsa (acumular) y acrecentar su poder sobre la mayor parte del mundo. Después de la Segunda Guerra Mundial, ni los gobiernos surgidos de los conflictos de independencia colonial, ni los estados creados e impuestos durante dicho proceso cuestionaron ni el modelo social ni el tipo de economía a establecer, sino que, al hilo de los sórdidos intereses que se tejían en torno a la «guerra fría», sólo prestaron atención a la gratificación o «mordida» que podían obtener.

Unos aceptaron las órdenes y créditos del FMI y del BM, burocracias adelantadas de los estados del «mercado libre», y otros las aceptaron de los burócratas del capitalismo de estado soviético; pero en ambos casos la mayor parte del dinero terminó en los bolsillos de burócratas y jerarcas locales, que como agradecimiento entregaron sus países a las grandes empresas multinacionales que iban a continuar el expolio empezado bajo el colonialismo. Las corporaciones mineras, petroleras, químicas, constructoras, turísticas, alimentarias, agrícolas, etc., han tenido a su disposición tierras y vidas, y a cambio han llevado a su paso la muerte, la guerra, el hambre y pestes varias (sida, por ejemplo). Un estado basado en el terror y la guerra ha cercado a los países de Asia, a toda África, América, a los países surgidos de la extinta URSS y al centro de Europa. Y sus secuelas, gracias a la excusa del terrorismo por ellos inducido mediante cualquiera de sus múltiples servicios secretos,[i] se han acrecentado en EE UU y en la Europa comunitaria, su objetivo es, sin duda, cercar el mundo entero.

El cerco a la vida por parte del actual sistema de civilización capitalista está llegando a unos límites que ponen en cuestión su propia pervivencia, hallándonos hoy confrontados con la pregunta, no de cómo viviremos sino de si viviremos. El proceso de mundialización del capital que lo convierte todo en mercancía ha llegado hasta la vida misma a través de la agroindustria, la industria química y nuclear, las técnicas de la modificación genética, etc. El desarrollo técnico que conocemos, enraizado en el actual sistema capitalista, transforma todas las ramas de la vida: la comunicación, la salud, la alimentación... y modifica todo el medio que la circunda: el clima, el aire, el agua, en un proceso de apropiación, rentabilización y devastación (polución química, radioactividad, deforestación, desertización...), llevando la vida a los límites de su extinción.

A la Naturaleza la sabemos más sometida, más explotada, las diversas especies que en ella vivimos y las diversas maneras de reproducirnos, han sido atacadas y alteradas. Todos los seres vivos que poblamos el planeta pasamos a ser contemplados como objetos útiles para este gran experimento capitalista[ii] que se propone conseguir, con la máxima rapidez, la transformación de todo organismo vivo y no tener que confiar en el «lento» proceso evolutivo de la Naturaleza. Este deseado cambio no evolutivo, basado en la biotecnología y la manipulación genética, es lo que nos lleva a que desde las semillas y las plantas, hasta los animales y los protozoos, estén siendo «diseñados» y patentados.

Como indicó Ivan Illich: «El cercamiento y el sometimiento del mundo está tanto en el interés de los profesionales y burócratas del estado como en el interés de los capitalistas». La vida humana está siendo cada vez más cercada y el individuo mismo, cada vez más en peligro y peligroso, esta más atomizado en esta masificada y gregaria sociedad. Ahora se ha puesto más en evidencia, cuando además de cercar la vida también se la registra en la Oficina de Patentes con el fin de obtener grandes beneficios de estas vidas patentadas.

La vida patentada

Hace apenas 50 años, millones de campesinos dispersos por todo el planeta controlaban sus propias reservas de semillas y las intercambiaban con sus vecinos. Actualmente, debido a una estrategia puesta en marcha por grandes empresas multinacionales, con ayuda de las burocracias estatales y económicas, para hacerse con el poder y el control de las semillas, la mayor parte de estas reservas semilleras han sido manipuladas, hibridizadas, convirtiéndolas en «semillas muertas» que al ser patentadas han pasado a ser propiedad de una decena de esas multinacionales que no sólo controlan el mercado de semillas, sino la comercialización del producto (grano), así como la venta de pesticidas, abonos químicos y demás insumos necesarios para la agroindustria. Los agricultores que aún se mantienen en sus tierras, pues una gran parte de éstas han sido adquiridas por empresas agrícolas ligadas a las grandes transnacionales, se ven cada vez más obligados a producir determinados productos y según los métodos de un tipo de agricultura y ganadería industrial totalmente dependiente de los intereses de esas grandes empresas.

El poder y el dominio de los grandes capitales transnacionales han propiciado la formación de una gran industria, al unirse en grandes corporaciones ramas de la producción antes separadas. Las empresas productoras de fármacos, de química, agrotóxicos, de alimentación, del comercio de semillas y granos, genéticas (biotecnología), etc., se han fusionado formando enormes conglomerados: Du Pont con Agribiotech y Don Chemical; Monsanto compró Cargill, Pharmacia, Upjohn, esto en EE UU. La suiza Novartis se hizo con Ciba Geigy, Sandoz y Sygenta. La francesa Aventis se apoderó de Rhone-Paulenc y Hoechst. A éstas hay que añadir el grupo francés Limagrain; el británico Astra Zeneca y las alemanas Bayer y Basf. Tan sólo Cargill, el gigante del grano ahora en poder de Monsanto controla el 60% del comercio mundial de cereales y sus transacciones igualaron el Producto Nacional Bruto de un estado como Pakistán.

Existe una verdadera maraña de organizaciones con siglas de nombres rimbombantes, nacidas por motivos contrarios a los que anuncian y llenas de altivos y agresivos ejecutivos que elaboran al mismo tiempo que ocultan sus propósitos: Club de Roma, G-8, OMS, FMI, BM y su Instituto de desarrollo económico, la OMC o el actual GATT (Acuerdo General de Aranceles y Comercio). Es ahí donde se desarrollan las estrategias de penetración de las grandes corporaciones, donde se compran o hunden estados, donde se aprueban y ejecutan los programas de ajuste estructural o programas de liberalización del comercio.

Los estados hegemónicos (llamados del Norte), EE UU, Canadá, la UEÖ, practican la política agrícola del dumping, subvencionando a la agroindustria en sus propios países para poder mantener artificialmente bajos los precios agrícolas internacionales, hundiendo la competencia de los países agrícolas más pobres y poder así importar los productos sobrantes a bajo precio. Mientras, a través del FMI, del BM y de la OMC presionan a los estados de los países dependientes para que eliminen ayudas y subsidios a sus agricultores y para que éstos planten sólo determinados productos (monocultivos). De esta manera, los excedentes que quedan sin vender han de ser exportados y comprados por las multinacionales a precios muy reducidos. Es así como la «globalización» está causando grandes daños en el llamado «Tercer Mundo», volviendo más pobres a los pobres, para enriquecer más a los más ricos.

En los años 1960 y 1970, la técnica de la propaganda repetía machaconamente que la (primera) «revolución verde» iba a terminar definitivamente con el hambre en el mundo mediante la introducción masiva de la química, las «semillas muertas» en la agricultura y la conversión de ésta y la ganadería en un tipo de producción industrializada. Actualmente, comprobamos que la mitad de los habitantes del planeta viven en la escasez (alimentaria) y que la situación alimentaria mundial nunca había sido tan precaria. El hambre se ha supeditado a la extracción del valor de cambio y a la obtención por parte de estas gigantescas corporaciones del máximo beneficio posible, tratando de ocultar su desmesurada avaricia tras una campaña de propaganda neomaltusiana que nos «informa» del exceso de población y de la escasez de alimentos, cuando se sabe que la producción agrícola mundial ha aumentado un 95% en los últimos 30 años y que se produce el doble de las necesidades alimentarias de la humanidad, o que se tiran toneladas de productos en buen estado al mar para provocar su carestía y el aumento de su precio.

Sin embargo, la falaz desaparición del hambre sigue siendo el objeto preferido de la propaganda y la apología del desarrollo sin límites de las fuerzas productivas agroindustriales, pretendiendo ocultar la voracidad ilimitada del sistema técnico capitalista. Ahora de nuevo nos «informan» que la «segunda revolución verde» se va a ocupar de este problema, pero para ello se les ha de permitir adueñarse, controlar y explotar la vida a través de la técnica de la ingeniería genética aplicada a la Naturaleza (patentes de la vida) y a través de la técnica de la economía política aplicada a los humanos vía FMI, BM, OMC, etc.

Se ha de contemplar desde esta perspectiva el creciente interés, por parte de los estados más poderosos y de las grandes corporaciones, de patentar el acervo génico del planeta. Para ello se ha impuesto el Acuerdo de Protección de la Propiedad Intelectual relacionado con el Comercio (conocido como Acuerdo TRIPS). Este acuerdo fue moldeado y redactado por un llamado Comité de la Propiedad Intelectual del que formaban parte representantes de las grandes compañías como Monsanto, Du-Pont, Merck, Pfizer, etc., y se presentó en la ronda Uruguay del Acuerdo General sobre Aranceles Aduaneros y Comercio (GATT). El robo patentado de plantas medicinales, semillas, animales, insectos o árboles usados por los pueblos del mundo durante siglos es tan palpable como evidente: se patentan las semillas de arroz, el frijol, el maíz, la soja y otros cereales, pero también el tejo, la quinoa, la ayahuasca, la sangre de drago, o el cordón umbilical de los recién nacidos, o los venenos y salivas de reptiles, etc. Interesa saber, como ejemplo, que el Laboratorio Nacional de Almacenamiento de semillas de EE UU, en Fort Collins (Colorado) contiene más de 400.000 semillas de todo el mundo.

Se están almacenando enormes cantidades de datos genéticos de cualquier organismo vivo en los llamados Bancos de Datos Genéticos, propiedad de unos pocos estados y unas pocas empresas, con los que esperan obtener grandes beneficios y mucho más poder en este siglo biotecnológico. El Proyecto Genoma Humano, financiado con dinero público para pasar una vez conseguido en poder de empresas privadas, ha permitido obtener el mapa genético de los seres humanos (al que por cierto, los «científicos» cada vez encuentran más similitudes con el mapa genético de la mosca del vinagre).

Mientras, el ADN Recombinante que permite la posibilidad de aislar para después combinar fragmentos de material genético de organismos no emparentados para crear un nuevo organismo, se ha convertido en la herramienta más eficaz para la transgénesis o algenia que se espera sea la «ciencia» que permita cambiar la esencia de las cosas, la creación de seres vivos en el laboratorio mediante la combinación de genes de especies diferentes. Esto ha permitido crear plantas luminosas, insertando genes de las luciérnagas a plantas de tabaco y maíz; o insertar genes de pollo en patatas; o que Monsanto patentase una planta de mostaza que produce plástico; o la creación de un animal cruce de cabra y oveja; o del ratón del super-sida; o el pollo que fabrican para la Macdonalds engendro sin plumas, sin huesos, etc.

La confluencia de diversos factores en las posibilidades de la manipulación genética, en los avances de la biotecnología, junto a las decisiones burocráticas de las patentes sobre la vida, y la mundialización del comercio y los negocios que permiten una industria mundial de las ciencias de la vida, además del uso de herramientas como los ordenadores y las técnicas infomacionales y de propaganda, permite que se de otra vuelta de tuerca a la cultura de la dominación y de la sumisión.

Nuevamente aparecen ideólogos que reclaman la puesta en marcha de una política de la eugenesia —como la que practicaron los nazis, y no sólo ellos, también en EE UU se reclamaba la eugenesia e incluso uno de sus presidentes T. Roosevelt hizo pública apología de ella—, sus voceros proclaman a gritos un futuro en el que habrá dos clases claramente diferenciadas: los «muy ricos genéticamente» —un 10% de la población mundial, que tendrán el poder— y los naturales a los que tocará «obedecer sin rechistar». Otros técnicos biólogos más pragmáticos hablan de seres con «buenos genes» y otros con «malos genes» y es evidente que tratan de fabricar un ser repleto de «buenos genes»: sumiso, trabajador, disciplinado.

El asalto a la razón ha proseguido hasta llegar a la vida misma. Vida y razón son despreciadas cuando ya no sirven a sus amos. Al capital sólo le importa su propia vida: su desarrollo, la acumulación; nuestra vida sólo le interesa como fuerza de trabajo y como capacidad de consumo, es decir, su posible transformación en dinero. A eso quiere reducirnos.

El mundo, una fábrica, un campo de concentración bajo la amenaza del terror y la guerra; la sociedad, una máquina disciplinada; este es el «mundo feliz» que intentan diseñar. Y, sin embargo, ¿podrá la vida desbordar tal encauzamiento? La rebeldía, el ejercicio de la propia libertad y autonomía, se hace presente en muchos rincones de la Tierra. Muchos son aún los actos de resistencia que se realizan en este mundo que pretende ser cercado. Van desde la quema de parcelas de OMGs, hasta acciones de los campesinos en Brasil, Filipinas, la India o Tailandia. O las huelgas generales de la población en Bolivia, en este mismo país, en Cochabamba, la lucha victoriosa contra la privatización del agua por una multinacional. Las luchas de los conocidos como pueblos indígenas, los mayas en Guatemala y México, los quechuas, o los mapuches de Chile contra los planes explotadores de Endesa y de Repsol, las luchas en Nigeria contra las petroleras Shell y Total, etc.

Bibliografía

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T.C. McLuhan. Tocar la tierra, Límites-Octaedro, 2002.

 

Publicado en Polémica, n.º 83



[i] Es público que Al Queda, al que se le responsabiliza de los atentados en Nueva York y sus jefes fueron entrenados y armados por la CIA cuando la guerra de Afganistán contra la antigua URSS y financiados por Arabia Saudita, cuyo estado es el máximo aliado de EE UU en la zona; asimismo, los talibanes fueron financiados y armados por el estado de Pakistán, también firme aliado estadounidense. A nivel más local, los explosivos y detonadores utilizados en los atentados contra los trenes de Atocha fueron fabricados por una empresa de explosivos del estado español, cuya producción y distribución de una mercancía tan peligrosa, dicen ellos mismos, está altamente controlada por la guardia civil; pero, además, el principal acusado de vender los explosivos a los terroristas es un confidente de la policía.

[ii] Como escribió Günter Anders en su libro La obsolescencia del hombre, actualmente «el laboratorio tiene la misma extensión que el globo».

El DI y la resistencia libertaria contra el franquismo

NUEVA DIRECCION

Los movimientos contraculturales en Estados Unidos

Los movimientos contraculturales en Estados Unidos

Bernat Muniesa

De la generación Beat a los punks, la llamada contracultura se convirtió en la respuesta de los jóvenes frente a la incapacidad estatal y a la precariedad política. Pero la contracultura como tal, deja de serlo desde el mismo momento en que surge y se difunde un poco.

La llamada Contracultura, como movimiento rebelde, surgió inicialmente en Estados Unidos como respuesta de una generación de jóvenes contra el Liberalismo o Capitalismo (en adelante el Sistema) y lo que Herbert Marcuse, filósofo alemán allí exiliado, venía anunciando en los centros universitarios (Nueva York y Berkeley, en California) sobre la aparición, como producto del Sistema, al ente que ya denominó como el hombre plano o unidimensional. Marcuse formaba parte de la Escuela de Frankfurt, junto a Max Horkheimer, Eric Fromm y Theodor Adorno (Walter Benjamin también formó parte de esta élite intelectual, pero murió en Port Bou cuando intentaba exiliarse, en septiembre de 1940), todos huidos de la Alemania nazificada. Marcuse sería uno de los referentes de la rebelión juvenil iniciada en Estados Unidos, antes de marchar a Francia por haber sido expulsado de Berkeley a instancias del entonces gobernador de California, el ultraliberal Ronald Reagan, que le acusaba de instigar a los estudiantes y de expandir el marxismo, aunque en el pensamiento del filósofo se combinaban también elementos freudianos y anarquistas (uno de sus libros lleva por título El final de la utopía, anunciando el fracaso del comunismo en la URSS stalinizada). En su otra obra, de título Eros y Civilización, de gran impacto entre la juventud occidental, Marcuse afirma: «La sustitución, en el ser humano, de su tendencia al placer por el principio de realidad que le impone el Sistema, es la clave del trauma que el colectivo humano arrastra como Sísifo arrastraba su piedra. De hecho, esta tragedia no tiene su origen hoy: surgió ya en la horda primitiva, cuando el Padre, o sea el Macho, monopolizó el Poder y lo utilizó como su propio placer. Hoy, ese Padre es el Sistema Liberal. Y él es el productor del hombre masificado, célula de lo que podría llamarse la masa o la chusma, utilizadas por las élites del poder político/financiero para mantener sus privilegios con la ayuda mixtificadora de los mass media y muy especialmente la televisión. Y, naturalmente, si estos mecanismos fallan, entonces la élite del poder recurre a la violencia estatal directa: la policía y el ejército. En síntesis, podemos afirmar –concluye Marcuse– que el Sistema impone un fascismo que yo apellido posmoderno».

Con esta introducción tan sólo pretendo situar al lector en una mejor perspectiva para bordar la temática central.

Otros antecedentes necesarios

Lo que ha quedado etiquetado como Contracultura tuvo sus orígenes en el instinto rebelde de una juventud que ya en la década de los años cincuenta del pasado siglo XX se apercibió de aquel fascismo ordinario o liberalismo fascistizado que embotaba los cerebros de la ciudadanía y atiborraba sus estómagos con el auge económico de la coyuntura. Un mundo joven ansioso de lecturas y cambios de vida fue pronto atraído por una élite disidente con raíces en el fourierismo del aquel lejano socialismo que Marx tildó erróneamente de utópico (Saint-Simon, Fourier, Owen, Flora Tristán, Cabet...). Surgió así la generación beat que para la rebelión juvenil tuvo referencias en Jack Kerouac, autor de On the Road, exaltando la libertad, la naturaleza, la evasión y el placer, que incluían el uso de la droga, especialmente la marihuana; el poeta Allan Ginsberg, autor de ¡Aullido! y difusor de la idea de que el industrialismo y la ciencia manipulada por el poder eran el dios Moloch, una insaciable deidad cuyas víctima son los ciudadanos, anunciando que el horrible futuro ya lo habían diseñado magistralmente Aldous Huxley en El mundo feliz o Ray Bradbury en Farenhait 451. A ambos debe añadírsele William Borroughs, autor del elogio de la droga como evasión en Junky (1953), donde define al tecnócrata: «su mente es la insidia; su sangre, el dinero; sus manos, las armas; su alma, el beneficio... Un monstruo». Gary Synder preconizaba el regreso al orientalismo, al Tao budista, mientras que David Riessman, en sus conferencias universitarias y su obra La muchedumbre solitaria denunciaba el falseamiento de la realidad social y cultural por las élites del poder, intentando destruir al ciudadano heterodoxo y rebelde, y generado neurosis colectivas entre las masas a través del consumismo. Y Vance Packard publicaba tres obras con títulos muy significativos: Los artífices del despilfarro (políticos y economistas), Los trapadores de la pirámide (los ejecutivos y) y Los persuasores (los mass media, que fomentan las falsas necesidades, que premeditadamente confunden la libertad con la libertad de comprar y convierten al ciudadano en un zombi), mientras que el profesor Charles W. Mills desenmascaraba con nombres y apellidos a La élite del poder, sostenida por sus multinacionales, sus instrumentos políticos y, no lo olvidemos, por unas clases medias que definía como «mediocres, egoístas, consumistas e ignorantes».

Y finalmente debemos aludir a otro factor que catalizó la rebelión juvenil: la llamada nueva música, el Rock‘n Roll, promotor de nuevas formas de evasión colectivas en salones y campus, en encuentros donde música y droga animaban mara-Jones de baile y ruido. Elvis Presley, Jerry Lee Lewis y Little Richard fueron sus líderes, junto a Bill Haley y The Comets. Una canción se convirtió en himno de aquella generación: «Rock Around the Clock» (1954).

El Manifiesto de Berkeley y la Marcha contra el Pentágono

A lo largo de la década de los sesenta (siglo XX) el planeta estaba infestado de guerras, la mayoría provocadas por los intereses imperialistas, anglosajones y francés: Nigeria, Angola y Mozambique, Rep. Sudafricana (el apartheid racista blanco), el eterno conflicto de Oriente Medio provocado por la instauración del Estado de Israel, la Revolución Cultural impulsada por el maoísmo en China, y los combates entre guerrilleros y dictadores en América Latina, donde Cuba aparecía como el catalizador revolucionario. Y naturalmente, la guerra de Vietnam, donde Estados Unidos sostenían al Gobierno corrupto y oligárquico del Sur, en la guerra civil con el Norte comunista: una guerra perdida de antemano por la oligarquía y los yankees.

Fue precisamente esta guerra la que se convirtió en el catalizador de las rebeliones juveniles que culminaron en la Marcha sobre Washington, el 12 de octubre de 1967: dos millones de personas de toda la nación se congregaron para protestar ante la Casa Blanca (presidente Lyndon B. Johnson) y el Pentágono. Frente a la Casa Blanca, el escritor Norman Mailer leyó el siguiente manifiesto: «El sueño americano no existe. Es una pesadilla criminal organizada por los degenerados del poder político y financiero con el sostén de la mediocre clase media de este país». En otro plano, la canción comprometida tuvo sus puntos culminantes en Bob Dylan y Joan Báez: su leit motiv era ninguna guerra es nuestra guerra; Vietnam es vuestra guerra, como lo son todas guerras. Simultáneamente, en la Universidad de Berkeley las asambleas estudiantiles se proclamaban partidarias de «Dionisos contra Apolo» y surgían movimientos como los hippies; su proyecto: el placer, la poesía, el arte, la naturaleza, el pacifismo, la fraternidad y el amor libre. En el Manifiesto juvenil podía leerse: «Desafiamos al Poder. a que nos juzgue por nuestra solidaridad con el pueblo vietnamita, por llevar el cabello largo, por apoyar al movimiento de liberación negro, por fumar marihuana, por despreciar al liberalismo, por considerar la propiedad privada como una mierda, por no ser unos idiotas como lo es la clase media del país. Luchamos por la paz, la libertad y la vida, y elogiamos la psicodelia. Y al poder le ofrecemos flores, mientras él nos responde con alambradas, cárceles, napalm y balas».

En las manifestaciones de Berkeley murieron una veintena de estudiantes, en choques contra las fuerzas militares del gobernador Reagan, autodefinido como «liberal», lo que provocó que Marcuse afirmara, en una nueva concentración juvenil, antes de ser expulsado de Estados Unidos, que liberalismo y fascismo son dos formas de lo mismo: la explotación y la humillación del ser humano por el poder establecido. Mientras el movimiento pro-Derechos Civiles del pastor Martin Luther King iniciaba un combate que le costaría morir asesinado, y el célebre boxeador Cassius Clay se exiliaba a Canadá para evitar ser enviado a Vietnam, el filósofo atacaba el consumismo, señalando que «el objeto del consumo tiende a ocupar la imaginación del hombre unidimensional, y esto es un triunfo de Goebbels, el fundador de la propaganda moderna. A través de ello, el sujeto se convierte en opresor de sí mismo, motivado por falsas necesidades. Surge entonces un universo totalitario movido por dos razones: la razón consumista y la razón de la apariencia fomentada por los mass media».

Convertido en la expresión filosófica de la rebelión, Marcuse acabó despidiéndose de los jóvenes en los campus universitarios denunciando que «la ciencia ha perdido su batalla y ha sido suplantada por la técnica. El objeto de la ciencia era conocer la Naturaleza para situarla al servicio de la humanidad». Y añadió: «El Sistema la ha transformado en tecno-ciencia, generando una nueva élite, los tecnócratas, cuya función es someter el conocimiento científico a los intereses del mercado y su dictadura». En resumen, un discurso que data de los años sesenta (siglo XX) y que sigue teniendo hoy una vigencia radical en plena crisis actual del Liberalismo y del sistema del cual es su ideología: el Capitalismo.

La expansión contracultural en Europa occidental: mirando hacia atrás con ira

Los movimientos contraculturales también se expandieron por Europa Occidental, culminando en el Mayo de 1968 en Francia. Bastante antes, sin embargo, en el Reino Unido ya se habían organizado los Jóvenes Airados, con personalidades como las de los dramaturgos John Osborne y Joe Orton, siendo este último el autor de la pieza Mirando hacia atrás con ira (1956), símbolo de una generación que rechazaba el pasado y la herencia sociológica de sus progenitores, movimiento que asimismo se expandió en el cine, con la generación del free cinema: los Karel Reisz, Tony Richardson, Lindsay Anderson, en tanto que las bandas juveniles se organizaban en teddy boys y, en Francia los blousons noirs, verdaderas «tribus» urbanas. En Holanda aparecieron los provos, de tendencia anarquista y precedentes de los actuales jóvenes okupas y/o antisistema.

Todos esos movimientos, contraculturales, despreciaban el liberalismo o capitalismo y el consumismo, y rechazaban el comunismo stalinizado: culminaron en el hippismo, en Estados Unidos y Europa occidental. En las ciudades se ocupaban barrios (el Carnaby Street de Londres, en Ámsterdam, en París...) y en el Reino Unido algunas «tribus» eran rivales y tuvieron enfrentamientos, como los habidos entre los mods y los rockers, tema del film Quadrophenia, protagonizada por el cantante Sting, o entre los punkies y los skins. Cabezas rapadas, pellizas de cuero, cabellos engominados como crestas, colgantes metálicos sobre el pecho, todo síntomas de rechazo contra un mundo indeseable, el del consumismo. En Francia la contracultura cinematográfica alcanzó gran notoriedad, con autores como Jean Luc Godard, Claude Chabrol, Eric Rohmer, Agnes Varda y François Truffaut, entre otros.

Todos los caminos hasta aquí trazados tendrían una culminación en el Mayo Francés de 1968, una rebelión contracultural de amplios efectos y consecuencias en el futuro occidental, mientras que en España el movimiento estudiantil combatía contra la Dictadura franquista y en Italia resurgía un fuerte movimiento antiautoritario. ¿Y en Europa oriental? Pues, en esa mitad europea, sometida al stalinismo, hubo movimientos como el de Checoslovaquia, la llamada Primavera de Praga, pero su contenido buscaba democratizar las dictaduras burocráticas tuteladas por la URSS y no incluía el factor de la rebelión contracultural.

El Mayo francés

La rebelión de mayo de 1968 se inició en la Universidad de Nanterre, en las afueras de París, hacia el mes de marzo: los jóvenes exigían retraso del cierre nocturno de los accesos a la residencia estudiantil, eliminar la separación de sexos y acabar con el autoritarismo en la docencia. La negativa de la autoridad académica les decidió marchar a la Sorbona y los estudiantes de esta universidad se incorporaron a la protesta. En asambleas conjuntas crearon un programa: fin del autoritarismo en las aulas; igualdad de derechos sociológicos de la mujer; crear un movimiento pacifista y exigir el fin de la guerra de Vietnam; fundar un movimiento ecologista contra los desmanes del liberalismo contra la Naturaleza, y exigir una amnistía contra los presos, señalando que los delincuentes eran los capitalitas y sus lacayos políticos. Ocuparon el Odeón y nombraron representantes, entre ellos Daniel Cohn-Bendit y Guy Debord. Invitaron a las asambleas a personalidades destacadas de la cultura, siendo Jean-Paul Sartre uno de ellos, quien les incitó a ampliar la protesta. Proclamaron entonces el Barrio Latino como «zona liberada», mientras el presidente Charles de Gaulle ordenaba a la gendarmería acordonar la zona. Se produjo entonces, hacia los días 15 y 16 de mayo, una batalla campal y los estudiantes bloquearon la zona con barricadas, decidiendo enviar una delegación a la fábrica Renault para invitar a los obreros a incorporarse a la huelga. Y, en efecto, la rebelión obrera se extendió desde allí a toda Francia: una huelga general. En esa situación, el principal sindicato, la Confederación General del Trabajo (CGT), comunista, desautorizó el movimiento y, de hecho, se alineó con el Gobierno. El presidente De Gaulle llegó a consultar con el Estado Mayor del Ejército y los jefes de las tropas estacionadas en Alemania federal (el general Massu). Francia se paralizó. Por aquellos días, el diario «Le Monde» entrevistó al filósofo Herbert Marcuse, quien afirmó lo siguiente: la rebelión que se ha extendido en toda Francia, al igual que la habida en Estados Unidos, no está provocada por el estómago, no se trata de un movimiento catalizado por el hambre... Es una rebelión incitada por el cerebro, por la libertad y contra el autoritarismo liberal de la democracia... Desgraciadamente, ni el poder político ni el financiero lo podrán entender. El día 21 (mayo), el Gobierno dirigido por el conservador Georges Pompideau concedió: un aumento salarial lineal del 30 %;un mes completo de vacaciones anuales; legislar el acceso de la mujer al mundo laboral y reconocerle igualdad de derechos con el hombre; gratuidad sanitaria; pensiones que llegaban al 80 % del salario... Finalmente, la huelga laboral se desactivó y la rebelión fue perdiendo fuerza. A primeros de junio, con una situación normalizada, un millón de ciudadanos, invitados por el Gobierno, se manifestaron para respaldar al gaullismo y, en una nueva entrevista («Le Monde»), Marcuse repitió las palabras de Norman Mailer en Estados Unidos: el poder se sustenta en la mediocridad de las clases medias, egoístas y estúpidas. Ellas nutren al hombre plano.

La sociedad del espectáculo

Acabado el conflicto, Guy Debord, una de las personalidades más destacadas de la rebelión anarquista, publicó un lúcido trabajo titulado «La sociedad del espectáculo», donde complementaba las tesis de Marcuse y exponía cómo el Sistema acosaría y asimilaría a la larga las conquistas sociales y culturales, empleando especialmente los mass media, y masivamente la televisión.

Comenta Debord que el Sistema Liberal y/o Capitalista, metamorfosea al ser humano en un ente mezcla de Sísifo (arrastrando la piedra montaña arriba y dejándola caer para volver a subirla, y así infinitamente...) y Tántalo (dejándose dominar por la obsesión de la riqueza). En el Sistema que vivimos, la realidad es suplantada sistemáticamente por la imagen, de modo que esa realidad es sustituida por la apariencia: habitamos una sociedad cuya falsificación nos domina (a quien se deja, desde luego). Por ello, la acumulación y omnipresencia de la apariencia acaba por convertir la sociedad en la sociedad del espectáculo, de la mera apariencia: hoy, por ejemplo, la instrumentalización del fútbol por las élites del poder y convertido en el opio del pueblo (el Barça es el sustitutivo de la impotencia catalana para la independencia; Freud disfrutaría con este tema). A partir de estas premisas, afirma Debord:

  • El individuo/a consumistas son unos mentirosos/sas que se engañan a sí mismos/as, creando una miseria cultural a través de la cual ven el mundo al revés.
  • El Sistema ha corrompido a Dionisos: el arte, el placer, el ocio, el amor, han sido convertidos en negocio: por ejemplo: ¿quién decide que un Rembrandt, un Velázquez, un Goya o un Picasso valen millones de euros...? ¿Lo decidieron Rembrandt, Velázquez, Goya o Picasso?.
  • La clave del Sistema es el Mercado: él dicta y utiliza el Estado y la política para imponer su dictadura.
  • Al espectador lo convierten en masa o chusma, parodiando al panem et circenses del Imperio Romano para estupidizar a la plebe.
  • Dormir 8 horas, trabajar 8 horas, ver televisión 8 horas: total, 24 horas.
  • El espectáculo es convertido así en ideología efectiva y genera una falsa concepción del mundo, convirtiendo sus basuras en modelo de vida, por mímesis.
  • Consumismo + conformismo son los dos ejes que transmiten los mass media al servicio de la élite del poder: triunfa lo grotesco o realidad manipulada.
  • El espectáculo es humo que ciega (Josep Pla afirmaba que las religiones venden humo).
  • La Sociedad del Espectáculo es la fase superior de la dominación Capitalista y/o Liberal.
  • En el Sistema, la persona es una solitario en medio de una muchedumbre formada por millones de solitarios.
  • En definitiva, en el Sistema el Ser es sustituido por el Parecer. Y tanto tienes (posesión) tanto vales.

La música y los derechos de autor

La música y los derechos de autor

Carlos Escribano

Internet ha supuesto una revolución mundial en el campo de las comunicaciones, tanto a nivel empresarial como a nivel particular. En todo momento hay millones de personas conectadas a la red e intercambiando todo tipo de información. Intentar frenar esto es como poner puertas al campo. Las empresas del ocio que pretendan salvaguardar sus beneficios fruto de los derechos de autor tendrán que buscar soluciones alejadas de los tribunales.

Durante años el modelo normativo español de defensa de los derechos de autor ha seguido la senda de primar la subvención a las industrias del ocio y a los autores, frente al modelo anglosajón que evita este gasto y, en compensación, criminaliza cualquier actividad relacionada con las obras que no sea del deseo de sus distribuidores. En los últimos tiempos, sin embargo, espoleados por la industria musical, aparecen signos de que tal vez nos estemos decantando hacia el sistema anglosajón. Las recientes iniciativas del Ministerio de Cultura, en especial algunos añadidos a una ley actualmente en trámite, la llamada Ley de Economía Sostenible, así lo acreditan. Si ello se llevará por delante algunas de las libertades ciudadanas, si podrán seguir conviviendo el régimen de subvenciones y una acción perseguidora, y si al final tanta medida será efectiva son las cuestiones que tales actos ponen encima de la mesa.

Una red de ciudadanos En la década de los 90 se produjo la incorporación masiva de los ciudadanos de a pie del mundo desarrollado a Internet. Fue el momento en el que la red atrajo a las empresas que urdieron la red-escaparate, la oportunidad soñada de mostrar sus productos por fin a todo el mundo. Pero los ciudadanos llegaron también como proveedores de contenidos, no sólo como consumidores. En 1994 surgieron los primeros blogs (páginas web personales) y en 1995 el primer wiki (página de contenido cooperativo). En 1994 surgió también geocities, la primera web que consiguió popularidad de las denominadas redes sociales, las páginas de contactos para grupos. Los soportes para grupos, al igual que los de la mensajería instantánea o los foros, ya estaban presentes desde décadas antes bajo formas rudimentarias, pero su uso se hizo masivo en estos años.

En 1996 surgió también el primer programa
La reducción del precio de las comunicaciones y la potencia de los ordenadores domésticos empujaron la red de hoy en día, abriendo paso a nuevas formas de comunicación. La Internet fundacional, de ámbito académico, con sus primitivos sistemas de intercambio de información basados en repositorios centralizados, como gopher, hoy en desuso, había sido definitivamente desbordada; incluso la red-escaparate de las empresas ha quedado en segundo plano: El verdadero protagonista de la Internet actual es el usuario, que no sólo es un cliente, también es un productor o un distribuidor. Saltaba estos días la noticia de que un portal de exposición de vídeos de todo tipo, youtube, superaba en visitas al gran buscador de la web, Google. En este contexto de aluvión de nuevos usos de la red surge en 1999 Napster, un sistema que permitía a sus usuarios intercambiar ficheros musicales. El problema era que, obviamente, se trataba de música no creada por ellos, sino copiada desde los CDs que estaban a la venta, por lo que algunos músicos, encabezados por la banda Metallica, acabaron denunciándolo en los tribunales y el servicio debió cerrar con apenas dos años de vida.

El intercambio de libros o discos entre familiares y amigos forma parte de nuestra vida cotidiana y, como tal, nunca se ha cuestionado. El problema en realidad no era éste, sino otro bien diferente que había aflorado entonces, pero que más temprano que tarde debía hacerse evidente: ahora la música, los libros o el cine pueden clonarse infinitas veces sin coste alguno. Las grandes distribuidoras musicales se encontraron de repente con el hecho de que su modelo de negocio, la venta empaquetada de música, estaba en entredicho.

Curiosamente el resultado era el efecto perverso de decisiones que habían tomado apenas diez años antes, abandonando los vinilos como soporte de su música para pasar a un soporte digital, el CD. La decisión estuvo basada en los costes: a las discográficas les supuso ingresos adicionales, puesto que el precio del soporte bajó considerablemente, sin que esto se viera correspondido con rebajas a los usuarios. Pero estos no tardaron en estar en disposición de utilizar también esa ventaja y acceder a copiar los contenidos sin coste. La breve vida de Napster había abierto una espita que no ha logrado cerrarse, el intercambio entre usuarios de todo tipo de productos: música, libros, cine, programas de ordenador, etc. En la actualidad hay dos modelos básicos de intercambio, las redes de pares y los servidores de ficheros.

Redes de pares y servidores de ficheros

Napster fue fácil de atacar porque se trataba de un servicio centralizado, una dirección única y bien conocida. Sus usuarios migraron entonces en masa hacia las redes de pares (P2P), formándose un número creciente, con millones de usuarios. Algunos cálculos cifran hoy en 300 millones el número de sus usuarios.

En estas redes los ficheros se encuentran en los ordenadores de los usuarios, quienes atienden también las peticiones de descarga de terceros. Los servidores, en número indeterminado y que incluso pueden ser equipos domésticos, hacen sólo las tareas de poner en contacto a los interesados. Hay un gran número de redes de pares. En España durante años la más popular ha sido y sigue siendo edonkey, más conocida ahora en su versión emule, que teje una red conectando servidores intermedios entre los usuarios. Una buena parte de estos servidores son de acceso público, pero muchas implementaciones de redes de pares permiten la existencia de grupos privados a los que suele accederse por invitación. La mayoría de los usuarios de dc, y muchos de torrent, otros populares protocolos, utilizan barreras más o menos fuertes para protegerse. Las redes de pares han sido objeto también de acciones judiciales, pero no han sido frenadas por ello. El célebre servidor de torrent The Pirate Bay perdió la batalla judicial pero sigue en pie cambiando continuamente sus equipos intentando eludir las consecuencias.

Napster no fue el único sistema centralizado existente. Otros, más discretos, optaron por utilizar los protocolos estándar de repositorio de Internet, ftp. Eran sistemas muy vulnerables también, por lo que estuvieron en el ámbito de foros pequeños.

El concepto de repositorio centralizado se ha redefinido muy recientemente. Servidores como el célebre rapishare ofrecen a los usuarios la posibilidad de subir ficheros y a otros de descargarlos. La existencia de este fichero, a menudo de nombre cambiado y contenido cifrado, se da a conocer en foros especializados, que en muchas ocasiones sólo dan a conocer los enlaces a los usuarios registrados. El propietario del servidor dice desconocer qué contiene éste y pasa la responsabilidad del contenido a sus usuarios, por lo que ante cualquier denuncia de que en él hay contenidos protegidos por las leyes de propiedad intelectual, estos se borran inmediatamente. A menudo se trata pues de un contenido muy volátil y de difusión reducida pero igualmente muy útil para el intercambio.

El negocio de estos servidores es cobrar una cantidad por el uso y como reclamo permiten el uso libre con algunas restricciones de tamaño o tiempo.

El declive de la industria discográfica El hecho de que el precio de la copia de un material tienda a cero, pone en peligro la viabilidad de su venta. Hablamos básicamente del modelo de distribución: almacenar los productos, llevar una caja a una tienda y ponerla a la venta en ésta, conlleva unos enormes costes que se pueden eliminar completamente si nos pasamos a la distribución on-line. Es lo que puso en evidencia Napster, y lo que la industria discográfica no supo ver: la aparición de nuevos canales de distribución y la crisis de los tradicionales. Al margen de las redes de pares o de los servidores de descargas, los medios gratuitos de distribución que surgieron de los propios usuarios, ha habido otros intentos en la senda de conciliar los intereses de los productores y los de los usuarios: la tienda de música on-line iTunes vende canciones a precio más reducido que el de los CDs y de forma individual.

Posiblemente este camino hubiera sido más apropiado como reacción a la aparición de Napster, pero ahora, tanto tiempo después, no sabemos si podrá consolidarse. La industria de la distribución ha reaccionado también con diversos medios de defensa, como el DRM, conjunto de medidas encaminadas a dificultar la copia o reproducción de los contenidos de manera diferente a como sus creadores han ideado. Estos sistemas han resultado un auténtico obstáculo para usos legítimos del comprador y totalmente ineficaces para los que distribuyen las copias convenientemente desprotegidas, y aunque se han ideado muchos sistemas, ninguno hasta ahora ha resultado ser eficaz para frenar su distribución privada. Con los años, la crisis de las ventas ha ido acentuándose. Un estudio de El Periódico de 2008 aseguraba que las ventas de discos en España se habían reducido un 64% en 8 años, dos tercios del total. Las cifras de hoy en día seguro que han rebajado aquellos cálculos, y sí, contando incluso la venta on-line.

Las soluciones anglosajona y española

Ante el auge de la distribución entre particulares, el organismo que aglutina a la industria discográfica de EE UU, la RIIA, ha optado por la criminalización de estas actividades y ha emprendido una batalla legal con el resultado de unas cuantas sentencias de escarmiento de cuantía muy alta. Como ejemplo: en 2009 consiguió una sentencia que condenaba a una mujer a una multa de 1,9 millones de dólares por descargar 24 canciones. Los escarceos legales no han acabado y la RIIA ha tenido también sentencias adversas, y no le resulta fácil seguir por esta senda. El uso de las redes de pares en EE UU ha disminuido ligeramente tras estas actuaciones pero no ha sido ni mucho menos erradicado y, mientras, sigue creciendo en el resto del mundo.

En España, por el contrario, se optó por el modelo de permitir la distribución entre usuarios y un sistema de subvenciones en compensación. El artículo 31 de la Ley de Propiedad Intelectual permite la reproducción de obras divulgadas y para uso privado. Para compensar las posibles pérdidas que la copia privada provoca en los artistas y en los editores se introdujo en 1987 un canon, similar a un impuesto pero gestionado por la SGAE, a cargar en las cintas vírgenes, que posteriormente se trasladó a los CDs y DVDs vírgenes, y ya en el 2007 a discos duros de ordenador, teléfonos móviles, PDA y reproductores de música MP3 y MP4.

La entidad gestora de los derechos en España, la SGAE, a la par que ha ido incrementando sus exigencias –y logros– de ampliación de lo sujeto al canon, ha empezado a inclinarse hacia la solución americana de criminalización del intercambio. Nunca ha reconocido que la copia privada compensada por el canon incluyera el intercambio entre particulares, aunque esta postura no ha tenido respaldo en los tribunales, y en los últimos tiempos se ha optado por forzar al Estado a que sea éste el que defienda sus derechos ante los tribunales, y no ellos como entidad privada, por considerar que no conseguía ningún objetivo en este área.

El Ministerio de Cultura hasta ahora siempre ha respaldado las propuestas de la entidad gestora. El último intento en esta línea ha sido la inclusión en el proyecto de una ley denominada de Economía Sostenible con diversas medidas que pretenden perseguir los enlaces de archivos compartidos en la red. La ley está ahora en trámite y es pronto para evaluar cual será su redacción definitiva, pero para este objetivo pretende crear un órgano administrativo encargado de perseguir las violaciones desde los sitios web y llevar a situaciones jurídicas excepcionales las causas que se susciten por ello. En el camino se levantan los problemas de censura que puede significar el cierre de webs y la persecución de páginas que sólo tienen enlaces (y no las obras propiamente dichas), es decir, que realizan una función similar a un buscador. La suspicacia ante los efectos de tales medidas está más que justificada. Más de un jurista describe la situación como una equiparación del derecho de propiedad intelectual a un derecho fundamental, cuando no hay demanda social para ello.

La propiedad intelectual en el ojo del huracán

La pregunta es, desde luego, el por qué es necesaria una protección extraordinaria de los derechos de autor. Y la respuesta que solemos recibir es porque la cultura es un bien superior que interesa a toda la comunidad. Lo llaman cultura, pero el peso de la creación cultural de tipo tradicional en esa industria es muy pequeño; es mejor utilizar un término más adecuado para describir a empresas como la Disney que son propietarias de parques de atracciones, canales de TV, promocionan grupos musicales o cantantes, o producen cine. Llamémoslo directamente lo que son, industrias del ocio. El problema de fondo sigue siendo que esta industria del ocio utiliza un sistema legal excepcional, en virtud del bien público superior que dice defender.

Cuando los liberales destruyeron el antiguo régimen, clamaron por la existencia de una propiedad definida como un uso libre, sin cargas. Los impulsores de aquellas ideas querían la abolición de la vieja propiedad que se arrastraba desde los romanos, la enfiteusis: la propiedad de la tierra hasta la Revolución Francesa era una propiedad condicionada, el llamado dominio útil. Tras ella, inamovible en el tiempo, se situaba una propiedad real, el llamado dominio directo, que seguía cobrando ciertas cargas, en particular un tercio o un cuarto del precio de la venta cuando se cambiaba la familia propietaria. El obispo de Mallorca preguntaba en las Cortes de Cádiz cuántas veces había sido pagada ya una finca a sus propietarios originales, que la tenían desde la Reconquista y que cobraban cada vez que ésta cambiaba de manos.

Los revolucionarios franceses o los liberales españoles se llevaron por delante la propiedad condicionada de esta manera en todos los casos excepto en uno: en el de la llamada propiedad intelectual. En tales bienes se permitió la costumbre ya existente de que durante unos años el autor tuviera la exclusividad de la venta de sus obras... y de las obras derivadas. Esto es lo que hace pagar por los derechos de autor de una película cada vez que la vemos en la televisión, cada vez que la compramos en un soporte diferente (¿se acuerdan ustedes del VHS?) y cada vez que compramos una camiseta o un objeto que lleva impreso uno de sus personajes. Casi podemos escuchar al obispo de Mallorca planteando otra vez la pregunta de cuál es el precio de las cosas y en qué consiste la propiedad.

El problema se agrava con el hecho de que los autores tienen cada vez menos control sobre esas obras, especialmente cuando se refiere a obras musicales o al cine: los derechos de explotación suelen estar repartidos o en manos de los distribuidores. No olvidemos que en la inmensa mayoría de los casos la relación entre el distribuidor y el artista no es equilibrada y solo las celebridades gozan de cierta independencia a la hora de negociar sus contratos. Téngase en cuenta que hablamos llanamente de derechos de autor, pero los editores antes de cualquier otra consideración también tienen su parte en esos derechos; no en vano la entidad que gestiona esos derechos en España se denomina Sociedad de Autores y Editores.

Combinados ambos aspectos llevan a que la parte del león de los llamados derechos de autor en el mundo de la música son en esencia derechos de las empresas editoras. El cóctel conduce inevitablemente a una demanda de la industria del ocio de que el tiempo de exclusividad aumente, lo que viene sucediendo de tiempo en tiempo. En 1790 en USA el período era de 14 años, renovables por 14 años más. Hoy, en algunos ámbitos, como sucede en las leyes mexicanas, ya descontamos 100 años después de la muerte del autor.

Frente a lo que aseguran los defensores de estos derechos, el supuesto efecto benéfico para la sociedad se demuestra negativo. En palabras de Larry Lessing, «…si la idea del copyright infinito se lleva a su conclusión final, estaríamos pagando a los herederos de todas las tragedias griegas de la antigüedad cada vez que alguien hiciera un trabajo derivado de la Odisea de Homero... el efecto neto del copyright infinito sería desincentivar la creación de obras nuevas, más que incentivarlas, y el impacto final en el Bien Público sería mucho más negativo que cualquier bono positivo que venga de pagarle más a la milésima generación de descendientes de un autor.»

El futuro de los intercambios

A pesar de las amenazas legales o los (escasos) escarmientos judiciales, las redes de pares siguen atrayendo a cientos de miles de usuarios. Sin esperar a las novedades que puedan introducir las leyes de los Estados, las redes de pares en la actualidad se encaminan hacia el cifrado de las comunicaciones y hacia protocolos que dificulten el seguimiento de las descargas o la monitorización de los accesos.

Algunos protocolos proponen emular el célebre pizzini, el papelito de la mafia siciliana. El fichero a descargar pasa en pedazos a través de los usuarios del programa, sin que éstos controlen el tráfico y sin que nadie conozca la cadena completa ni el origen, sólo al anterior proveedor. No sería imposible detectar al final el origen de la cadena, pero los costos de hacerlo, en tiempo y recursos, sólo lo harían viable en casos aislados en los que se tuviera excesivo interés. El cifrado ha llegado también a los ficheros almacenados en repositorios centralizados. Hay incluso implementaciones que cifran el enlace y gestionan la descarga directamente, de modo que se hace muy costoso descubrir el enlace mismo. Tampoco es imposible hacerlo evidente, pero en la práctica es una barrera suficiente para prolongar sobremanera la vida de estos ficheros. Ofuscación, cifrado, intermediarios... Desde el punto de vista técnico la lucha contra el intercambio entre los usuarios está perdida de antemano.

Sólo se puede detener, si se sacrifica completamente la privacidad de las comunicaciones. Si se tratara tan sólo de esto, la privacidad de los usuarios, podríamos apostar que el próximo campo de batalla que plantearían las grandes empresas del ocio estaría en este terreno y dado el desequilibrio de poder de las multinacionales el resultado debería ser predecible.

Pero las mismas oportunidades que se ofrecieron a los usuarios en los 90, y a las que nos referíamos arriba, dieron también a las empresas un giro inesperado hacia el uso de la web como un sistema de intercambio de información privada, un soporte barato para canalizar las llamadas telefónicas, el correo y las comunicaciones internas entre los centros de trabajo. En gran medida, es el mismo fenómeno que el anterior y ambos han acabado forzando a un nuevo modelo de negocio a los operadores telefónicos y proveedores tradicionales de los canales de datos, obligados a hacer girar todo su tráfico alrededor de Internet. La garantía de la privacidad dentro de la red resulta vital hoy para las empresas, por lo que la industria del ocio, y en particular la de la distribución musical, ha de buscar, y pronto, alternativas a su modelo de negocio.

Entrevista Ada Colau

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La Educación pública amenazada

La Educación pública amenazada

Entrevista a Paco MARCELLÁN (por Bruno ACUÑA)

¿Cuál es el modelo de educación pública que se está perfilando para el futuro con la actual política de recortes? ¿Una privatización total? ¿Un sistema a la americana con una educación pública degradada incapaz de competir con la privada?

El modelo educativo actual hereda la estructura iniciada por el PSOE en los años 80. La educación concertada abrió la vía para el mantenimiento de las desigualdades en el sistema escolar, consecuencia de una incapacidad por parte del Ministerio de Educación de apostar por una mejora cualitativa y cuantitativa del sistema público.  Las apuestas del PSOE fueron absolutamente timoratas ante el miedo a  la movilización de la escuela privada/religiosa católica (patronales como FERE o asociaciones de padres  como CONCAPA) con el apoyo mediático "habitual"  en defensa de la "libertad de elección de los padres", la importante presencia ideológica a través de la asignatura de Religión  y  la ausencia de búsquedas de complicidad en el tejido social defensor del sistema escolar público.

El modelo de educación pública que se prefigura en el marco de una crisis económica estructural radica en su pérdida de centralidad y su subsidiariedad ante el peso de la enseñanza "confesional" (privada o concertada) sobre todo en el medio urbano, destinada a alimentar las ilusiones securitarias y de recorrido social de la clase media, discriminadora en función de la procedencia social familiar (emigrantes, sobre todo) y legitimadora de los valores dominantes (competitividad, exclusión etc).  La degradación de las condiciones de trabajo de los docentes (no solo a nivel económico, sino de formación permanente, apoyos administrativos e infraestructuras, integración de alumnos con discapacidades), junto con la imagen proyectada desde las instituciones competentes (CCAA) prefiguran un panorama desolador. Las dificultades de competir con la enseñanza privada son evidentes y la tendencia a la degradación exige una respuesta colectiva que vaya más allá de la tendencia corporativa de los profesores y acumule fuerzas con estudiantes y AMPAS (Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos).

La educación, una vez privatizada en su totalidad o degradada la pública hasta hacerla inútil, se convertiría en un gigantesco negocio para las multinacionales. ¿Es este el plan de los "mercados"?

Sin duda, la educación concebida como negocio,  es una realidad en estos momentos a través de la dualidad anteriormente señalada. Las patronales de la privada han fomentado estructuras jurídicas para la gestión de sus centros que no solo blindan la transmisión de ideología sino también los beneficios. La presión permanente para recabar más financiación de las administraciones públicas (flagrante en algunas CCAA como Madrid) en base al principio de libertad de elección de centro escolar se traduce en un detrimento de la inversión en el sector público con una traducción inmediata en la calidad de la enseñanza y en las condiciones laborales de los trabajadores.

Por otra parte, la visión integral del sistema educativo por parte de las empresas (desde la educación infantil hasta la Universidad en una continuidad poco denunciada) y la sectorialización y fragmentación del sistema público ofrecen una trayectoria a los "consumidores" de la educación privada basada en los respaldos y seguridades ideológicas ("sabes lo que quieres y eso  lo ofrecemos a tus vástagos desde los 2 a los 23 años"), en una "burbuja social" en la que las relaciones son con los de tu clase social sin "aditamento alguno" a cambio de tu apuesta por una inversión "garantizada" aunque te "cueste" económicamente.

¿Existe una hoja de ruta para este proceso de privatización total o parcial?

La hoja de ruta es la propia ruta que están llevando los gobiernos de este país desde los años 80 y que se ha agudizado en la última década por la presión neoliberal tanto a nivel ideológico como económico. Los "servicios públicos" son caros e ineficientes según el mantra dominante que es interiorizado socialmente superando perfiles políticos y culturales. Permanentemente aparecen en la prensa informaciones acerca de dónde estudian los hijos de políticos (independientemente de su color) o de líderes de opinión y siempre aparece la enseñanza  privada como garantía frente a la pública.  Que los gobiernos de signo conservador apuesten por la privatización es consecuente con su ideología pero que los autodenominados "gobiernos de progreso" sean incapaces de apostar por un sistema público de educación y lo manifiestan con sus conductas tanto privadas como de legislación, no constituye un referente adecuado para que la ciudadanía asuma con todas sus consecuencias la defensa del valor de lo público.

Hay gobiernos autonómicos que han avanzado más que otros en este proceso de recortes para degradar la educación pública. ¿A qué se deben estas diferencias de velocidad?

Las velocidades son diferentes pero el objetivo a alcanzar es el mismo. Poner en valor de mercado el sistema educativo en base a una pretendida eficiencia y rentabilidad económica frente al valor social de una educación que fomente valores que no son precisamente los de ese mercado: Competitividad frente a solidaridad, desigualdad frente a equidad, eficiencia de los gestores frente  participación y calidad democrática,  aprendizajes dirigidos frente a autonomía en la creación de pensamiento libre y propio de los ciudadanos, servidumbre voluntaria e individual  frente a acción colectiva y autogestión, cliente con derechos en función de lo que paga frente a ciudadano con derechos y deberes irrenunciables.

La coincidencia política del Gobierno salido de las elecciones del 20-N con el de la mayoría de las comunidades autónomas va a favorecer la convergencia e imposición del modelo antes señalado, con el agravante de las deficiencias en la movilización social en un periodo de crisis económica, la ausencia de centralidad y parcialización de las luchas en el sector de la educación y el "sálvese quien pueda" como evidente corolario.

¿Qué consecuencias han tenido los recortes hasta el momento? ¿Qué consecuencias van a tener en el futuro a corto, medio y largo plazo? ¿Dónde se han notado más lo efectos?

Los recortes han implicado una deficiencia en las condiciones de trabajo en los centros (inadecuación en la asignación docente con la especialización temática, disminución del personal de apoyo, paralización de inversiones para el mantenimiento e infraestructuras básicas de los centros, precarización del profesorado no funcionario) pero también en la proyección hacia la sociedad de una imagen degradada del profesorado por parte de los responsables políticos (y la Comunidad de Madrid en vanguardia de esa ofensiva). Esto en relación con el corto plazo. En el medio plazo, una disminución de las plantillas docentes y unas dificultades para el relevo generacional (prioritariamente en Secundaria) que pueden dañar aún más al sistema público y, lo que es más grave, la falta de perspectiva para los graduados en Educación a los que la implantación del Máster  y la ausencia de perspectivas de futuro conduce a una impotencia y frustración vocacional de impacto no solo personal sino también colectivo.

¿Cómo están reaccionando las víctimas de este proceso? Alumnos, profesores, padres, personal no docente.

La reacción la han protagonizado básicamente los profesores y a su estela se han añadido padres y alumnos (fundamentalmente en Secundaria) con acciones  a nivel local (el centro escolar como referencia) como global (el ámbito autonómico). A los problemas organizativos ( formas de representación e interlocución) se debe añadir una visión de lo público de más largo alcance (no hay debate sobre el modelo de educación pública sino defensa de lo existente, planteamientos sectoriales frente a visiones integradas del sistema educativo como un todo, visiones corporativas frente a trabajo más integrador con padres y alumnos en lo cotidiano). Las medidas de presión (huelgas y manifestaciones)  y los mecanismos de respuesta por parte de las Administraciones autonómicas remiten a una correlación de fuerzas en las que el movimiento por parte de profesores, alumnos y AMPAS deben desarrollar nuevas vías más contundentes de impugnación.

¿Qué ha supuesto la aparición del movimiento 15-M en la lucha contra este proceso de recortes?

El movimiento 15-M, con una  reivindicación de lo evidente a través de formas de representación y análisis directos por parte de los afectados por un problema y la dimensión transversal del mismo, tiene una de sus proyecciones en la respuesta ante el proceso de agresión al sistema público (educación, salud, transporte, vivienda etc.). La demanda de interlocución por  parte de los sindicatos "mayoritarios y representativos" en el ámbito educativo y la respuesta por parte de las administraciones autonómicas (de nuevo Madrid, pero también Cataluña, Murcia, Galicia, Navarra, entre otras)  muestran una nueva fase de relación entre el Poder y la ciudadanía que rompe el ejercicio de co-responsabilidad  existente hasta ahora. La creación de asambleas de zona pero también la incorporación de actores "olvidados" (padres y alumnos), la búsqueda de transversalidad a través de la acción diaria, el dudar del valor de lo "realmente existente" e impulsar su cuestionamiento crítico, la identidad colectiva frente al problema individual, la respuesta imaginativa y directa frente a la observación pasiva son valores estimulados con el 15-M que han sido llevados a la práctica en este proceso de movilización contra los recortes educativos.

¿Qué posibilidades existen de frenar este proceso y qué tipo de acciones o movilizaciones habría que realizar para lograrlo?

La posibilidades de frenar  el proceso de recortes pasan por articular las acciones y movilizaciones a un nivel global (tanto español como europeo), involucrando a todos los componentes y agentes del proceso educativo (profesores, alumnos, personal administrativo y de apoyo, AMPAS)  pero agitando a la vez otros sectores sobre los que la antisocial política de recortes altera los derechos básicos de la ciudadanía a una vida digna.  No se debe considerar aislado el problema de la educación, del de la salud, la vivienda o el transporte. Se debe integrar en una visión global que permita a la ciudadanía tener una conciencia clara de la agresión que se está perpetrando. Organizar desde abajo la respuesta, coordinar las acciones y sobrepasar los marcos de actuación ordinarios (negociación como finalidad) junto con acciones contundentes y de impacto real, no solo mediático, que identifiquen a los agentes del proceso de impugnación y generen una complicidad colectiva.

Si no se logra detener este proceso, ¿qué modelo de sociedad se acabará conformando?

La de una concepción de las personas como  clientes de servicios, que pagan por la eficacia y eficiencia de los mismos, basada en una servidumbre voluntaria frente a una participación y responsabilidad como individuos. Es la conformación de una sociedad basada en los "expertos"  que tienen respuesta para los problemas y que radica en ese reconocimiento por parte  del poder ( y no de la ciudadanía), en la que la "mediación" se convierte en el canon de "relación", en la que la precarización, la marginalidad y el paro son las señas de identidad, y en la que la exclusión del no cliente se basa en su incapacidad para adoptar un rol "emprendedor".

Gobiernos que se han destacado en los recortes a la educación, como el de Cataluña de CiU o el del PP en Madrid o Galicia, han obtenido recientemente excelentes resultados electorales, ¿Cómo se puede entender y valorar este hecho?

No solo ha sido la política de recortes sino las tramas de corrupción evidentes  las que  no han sido "rechazadas" electoralmente. Sorprende el caso de la Comunidad Valenciana, paradigma del saqueo de lo público, en la que los corruptos son validados electoralmente y pretenden sacar "ventajas penales" por esa confirmación y conformidad de su "buen saber hacer". El discurso "paternal" (en muchas comunidades autónomas en las que "barre" el PP) y los "programas ocultos" (en el caso del CiU y del PP a nivel estatal) no han sido percibidos por la ciudadanía como elementos de impugnación sistémica, por la debilidad de la representación en las alternativas políticas, la interiorización de la crisis económica, el modelo mediático que soporta un bipartidismo sólidamente anclado en una perversa ley electoral y la decepción ante la llamada a "pelear" o a "rebelarse" por parte de organizaciones políticas que utilizan nominalmente esos conceptos pero su práctica es contradictoria. La abstención y el voto en blanco son parte de la respuesta pero no la solución a la escasa articulación social que existe en todos los ámbitos y frentes de lucha.

Dados los resultados de las elecciones, ¿podemos esperar de forma inmediata una intensificación de este proceso de recortes?

El Gobierno que se configura tras el 20-N ejecutará políticas  fruto de su perfil ideológico propio, de sus apoyos sociales (la clase media asustada, el empresariado, la Iglesia, sectores de la clase obrera desubicados ideológicamente) pero también de las directrices internacionales, no solo procedentes de una Unión Europea agonizante y sin capacidad de respuesta más allá de servir de mediadora de los intereses del capital financiero. Desmontar lo público en base a ofertar a precio de saldo  al capital privado los sectores que generan ganancias en el corto plazo (ya se vivió en el primer gobierno de Aznar), crear una conciencia de culpabilidad entre los trabajadores del sector público (la funcionarización como "privilegio"), los recortes salariales, la desinversión pública, la externalización de servicios y el "adelgazamiento" de las administraciones públicas,  la apuesta por el saqueo territorial y el urbanismo salvaje como modelo de crecimiento, la deslocalización industrial, serán algunos de los elementos identificadores del paradigma político conservador que se ha basado en la "creación de empleo sin decir cómo" para enganchar a su carro a un electorado sin alternativas.

¿Qué consecuencias tendrán los recortes actuales en la escuela pública a nivel educativo en los futuros alumnos en la Universidad Pública.

La implantación del modelo Bolonia en la Universidad Pública se ha traducido en una precarización del conocimiento a través de los Grados y la mercantilización de los Másteres, así como una actitud pasiva ante el  aprendizaje que conduce a  un analfabetismo funcional que configurará una "mano de obra" sumisa ante la precarización de su trabajo y alejamiento de sus capacidades.

Se argumenta que existen demasiadas universidades públicas en las distintas CCAA, lo que implica un gasto insostenible e inviable la financiación de todas.

El sistema universitario se configura en nuestro país con cincuenta universidades públicas y veinticinco privadas. El alumnado de éstas representa un 10% del total y su concepción empresarial se traduce en unas elevadas tasas de matriculación amparadas en los denominados costes reales de la enseñanza (tanto en Grado como en Máster) que agudizan el perfil de cliente y la asunción de resultados "académicos" correlativos a la "inversión" que realiza el estudiante y su familia. El claro sesgo ideológico de muchas de las universidades privadas, la apuesta por el marketing como canal propagandístico de sus "excelencias" formativas (que no de investigación) y que se traducen en una posición prioritaria a la hora de acceder al empleo, la vinculación de los egresados con la universidad constituyen elementos distintivos frente a las universidades públicas, sumidas en una crisis estructural, económica,  conceptual e identitaria que se ha agudizado en los últimos años. Las Comunidades Autónomas, en tanto responsables competenciales de las universidades públicas, han trasladado la política de recortes en capítulos de inversiones e infraestructuras y abordan en estos momentos el tijeretazo en el capítulo de profesorado y personal de administración y servicios, que se puede traducir en supresión efectiva de puestos de trabajo en todos los ámbitos y sobre todo, en profesorado en formación y asociados. Los dimensionamientos de las titulaciones en función del número de alumnos, los solapamientos en las ofertas de plazas de estudiantes entre diversas instituciones, los recortes en las inversiones en investigación (proyectos y personal), los propios mecanismos de gobierno y representación, la incentivación de la búsqueda de recursos externos, la externalización de servicios, los mensajes de ineficiencia antes descritos para el sistema no universitario, configuran un panorama justificador de la no sostenibilidad del sistema de educación superior y  la necesidad de su transformación en una dirección ajustada a esos parámetros neoliberales contundentes con lo público.

La idea que se vende, de que la universidad debe adecuarse al mercado, no implicará que al final el mercado también controle la universidad. ¿O ya lo hace?

La concepción de la Universidad como espacio de creación y transmisión de conocimiento critico, con un papel activo de sus miembros (profesores, alumnos, personal de administración y servicios) en la conformación de un compromiso explícito con la sociedad y no refugiado en la autocomplacencia de su aislamiento implica que el parámetro "mercado" debería tener un carácter residual y antagónico con lo anterior. La rendición de cuentas a la sociedad, como elemento inexcusable de ese compromiso, no debe implicar un control simplificador y simplista por parte de los Consejos Sociales, actualmente órganos inoperantes, que refugian en su caracterización como vínculo de la sociedad con la Universidad.

El valor de cambio de los títulos universitarios en base a su adaptación a las necesidades del mercado, junto a la co-financiación de algunas titulaciones por parte de empresas ( a las que les resultan más "baratos" los costes del sistema público) se complementan con la paradoja de una escasa inversión en investigación y desarrollo por parte de las empresas españolas (en 2010 según datos del INE representan un 43% frente al 60% en la UE), que acuden a los grupos de investigación universitarios como consultoría "barata" en costes  y a cambio dan  "migajas" mediante fórmulas imaginativas como "Cátedras de empresa", "contratos de investigación" en muchos casos con escaso valor añadido en cuanto a  sus repercusiones en el tejido productivo. La libertad de investigación se ve condicionada por un "utilitarismo" y "rentabilidad" en el corto plazo que unido a los recortes en la financiación pública pueden orientar las actividades de transferencia en una dirección demandada por el mercado. ¿Controla éste ya la Universidad?. Sin duda alguna, en un marco de crisis, en el que todo vale, y en el que se han creado dependencias e intereses individuales o de grupo en las universidades públicas, la variable "mercado"  entra a jugar un papel determinante en la configuración no solo de la investigación sino también de los mecanismos de la gestión universitaria, que tiende a "sacralizar" los modelos empresariales de "gobierno" frente a la calidad democrática y de participación insuficientemente desarrolladas hasta la fecha en nuestro sistema público de educación superior.

Madrid, 30 Noviembre 2011.

La reforma laboral: una reforma inacabada

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